Charter, la franquicia de Consum, recibe dos solicitudes cada día de personas interesadas en montar un supermercado. Hasta el mes de abril, la cadena de alimentación canalizó 248 peticiones. Las demandas van al alza y, si continúa el actual ritmo de solicitudes, se superarán las 417 del año pasado. El interés por invertir en franquicias de alimentación, un sector de refugio en tiempos de crisis según los expertos, se ha disparado en los últimos años. En 2010, Charter apenas registró 77 peticiones para poner en marcha tiendas.

Hasta Charter, que cerró el año con 163 franquicias en la Comunitat, Cataluña, Castilla-La Mancha, Andalucía y Aragón, llegan muchas peticiones de inversores que quieren montar supermercados «en los pueblos de origen de sus padres», apunta el directivo. La cadena enfoca su crecimiento en poblaciones medias (entre 1.500 a 3.000 habitantes), zonas turísticas y barrios urbanos de grandes ciudades donde sin espacio para grandes superficies.
La inversión media ronda los 600 euros por metro cuadrado. Los centros tienen una superficie que oscila entre 200 y 500 metros cuadrados y nunca superiores a mil metros cuadrados, con lo que los inversores interesados tendrían que desembolsar una media de 120.000 a 300.000 euros. Al margen está la inversión inducida de Consum en la adaptación de los centros a los estándares de la red comercial, que el año pasado supuso unos 160.000 euros de media por supermercado.
Las Provincias 13/06/20102 (ver noticia)
Detrás de las franquicias de Charter hay, normalmente, particulares que deciden realizar este tipo de inversión y que pueden llegar a contratar a 4 ó 5 trabajadores. Otras enseñas están en manos de grupos de propietarios, como el caso de la Cooperativa de Castellón, que tiene 16 centros. Minoritariamente, responden a fórmulas de autoempleo.
Los franquiciados pueden beneficiarse de las ventajas del programa de fidelización de Consum. De hecho, la enseña ha ultimado la integración informática de la red de franquicias al sistema que les permitirá implantar el plan de descuentos en compras para los clientes. La cooperativa valenciana ha invertido para ello más de dos millones de euros desde 2009. Ese año comenzaron a realizarse las pruebas del sistema, y en los dos ejercicios siguientes se ha ido extendiendo por las franquicias Charter.
En estos momentos, el programa de fidelización está implantado en el 87% de las tiendas. El objetivo, según indican fuentes de Consum, es que a finales de este año todas las franquicias estén adheridas al programa. Además, según las mismas fuentes, se trata de una herramienta muy útil para los franquiciadores de cara a incentivar las ventas.
Esta inversión permite que cualquiera de los 163 centros Charter que operan en España dispongan del «mismo sistema informático que cualquier tienda de Consum», señala el director de franquicias de Consum, Carmelo Morellá, quien incide en la importancia, a partir del momento de contar con la herramienta, de realizar un «desarrollo informativo importante» entre los franquiciados para «darle valor y que se convierta en ventaja competitiva».


