– La nueva filosofía del centro es apostar por menos comercios y de mayor tamaño
– Ha eliminado tiendas de moda para crear un espacio que incluye pan artesano y bodega
Ni moda a la última ni papelería de diseño ni bisutería. Lo que se encontrarán ahora los clientes que accedan al Bulevard Rosa por su entrada de la calle de Valencia (266) es un mercado de alimentación al más puro estilo de los que se ven en Londres y Nueva York en zonas de moda. Cafetería, panadería artesanal, bodega con una poderosa oferta de vinos y cavas, charcutería al corte, conservas de todo tipo, frutería y una amplia oferta de caprichos aglutinados bajo la marca Mary’s Market, en más de 200 metros cuadrados que quedan integrados visualmente con el pasillo que conecta el interior del Bulevard. La idea no es solo ampliar la diversidad del centro comercial, sino que la gastronomía ejerza de tirón para muchos paseantes que no tienen por costumbre adentrarse en este centro de moda.
El empresario Enric Vives, responsable del Bulevard Rosa, explica que la ampliación de la oferta pretende potenciar la afluencia de un nuevo público a la vez que dinamizar la oferta del recinto, haciéndola más variada. El Bulevard no ha escapado de la crisis que afecta a la mayoría de comercios barceloneses, y su dirección ha decidido apostar por cambiar el formato de pequeños establecimientos por otros más grandes. Si hace unos años había 105 tiendas, muchas de unos 25 metros cuadrados, en la actualidad hay menos de 80, fruto de la unión de locales. El objetivo es ir generando comercios de hasta 100 metros y con más variedad de producto, sostiene.
La unión de espacios ha generado ya una apariencia más vistosa en escaparates y pasillos, con una potente oferta que va de la moda al hogar.
MARCAR TENDENCIA / Pero entre las novedades, el Mary’s Market, comandado por María Vives y abierto hace dos semanas, es una de las apuestas más fuertes. La arquitecta ha aparcado su carrera para centrarse en el establecimiento, que quiere huir de los conceptos de elitismo o delicatessen, aunque incluye productos muy tentadores. No obstante, el apartado de frutería y panadería artesanal es clave en el negocio y a precios contenidos, en una zona con escasa competencia alimentaria que apunta tanto al vecindario como al comprador que llega al centro.
El Periódico 04/11/2010 (Ver noticia)


