Cada detalle cuenta y para comerciantes y hosteleros el habitual gesto de los consumidores de pagar con tarjeta puede suponer un contratiempo. Es algo a lo que ya están acostumbrados desde hace años, pero que con los tiempos difíciles que se viven, las molestas comisiones crean más inconvenientes que ventajas.
Depende del tipo de establecimiento, el uso del plástico es menos dañino en unos sitios que en otros, pero para la mayoría es imprescindible tener este servicio, para no perder clientes aunque en ocasiones se establezca un mínimo para esa modalidad de pago
Sin embargo hay otros negocios, que influenciados por su ubicación, asumen con naturalidad y sin trabas la presencia del datafono y optan por la vía de la negociación con las entidades bancarias para evitar rotos económicos en sus negocios. Sobre todo en puntos de masiva afluencia turística.
Con todo, el uso de las tarjetas se ha extendido en los últimos dos años, para compras con importes pequeños, debido a la financiación de las compras que ofrece el soporte y además en los últimos años se ha estrechado la distancia que hay entre las retiradas de dinero en efectivo en los cajeros automáticos y los importes abonados en terminales de punto de venta .
Las Provincias 15/10/2013 (ver noticia)


