Atacan con pintura ácida una decena de tiendas de la ‘Milla de Oro’ de Valencia

«Esto no se va con nada. No hay quien lo arranque. Es ácido y corroe el cristal. Sólo nos quedan dos opciones: o pulir o cambiar el ventanal directamente». Los comerciantes de la milla de oro de Valencia, la zona de la plaza del Patriarca, la calle Poeta Querol y sus alrededores están indignados. Uno o varios desconocidos atacaron sistemáticamente sus escaparates durante el fin de semana con una potente pintura ácida.

Una decena de locales, entre boutiques de lujo, bancos y agencias de viaje han sufrido desperfectos y han denunciado los hechos a la Policía Nacional, que investiga estos nuevos actos vandálicos en la ciudad, que presentan un claro cariz antisistema.

Rosas Rosa, en el número 2 de la calle Salvá, es una de las tiendas más afectadas. «Sospechamos que podría tener relación con la huelga, porque abrimos el jueves, pero las pintadas se produjeron durante el fin de semana», razona Patricia Puerto, una responsable del establecimiento valenciano.

En su caso, ni uno de los seis grandes escaparates del comercio se ha librado del ataque, con el que que se toparon al abrir el comercio el lunes por la mañana. «Realizamos una primera limpieza y el componente de pintura blanca se fue, pero la marca ácida permanece y parece que no hay nada que hacer por devolver al cristal su aspecto anterior», lamenta Puerto.

En Rosas Rosa ya han presentado la correspondiente denuncia ante la Policía Nacional y ahora están en pleno trámite con el seguro para determinar qué solución adoptar con el problema. La limpieza de los cristales se les antoja imposible. «No se va con nada», sentencia la responsable. Estima que la reparación de los cristales puede acarrear unas pérdidas de al menos 10.000 euros para el local.

Al lado de este comercio está la tienda de Hermes en Valencia. Dos ventanales recayentes a la plaza del Patriarca también amanecieron el lunes con la fea marca química. «Hemos pedido opinión a expertos para ver qué podemos hacer, pues los productos con los que se va un grafitti común no pueden con estas pintadas». En el caso de Hermes se trata de cristales de gran grosor hechos a medida. En caso de que finalmente haya que retirarlos, calculan unos gastos de unos 6.000 euros por cada luna.

«Una A de anarquía»

Los autores de las pintadas dejaron también su huella en la tienda Salvatore Ferragamo, con un cristal afectado. Unos metros más allá, ya en la calle Poeta Querol, el dañino espray dibujó «una especie de A de anarquía» en la tienda infantil de Prenatal, como lo describe una de las responsables. «Desde hacía dos o tres años no nos pintaban el escaparate, pero con la diferencia de que esto no se va con nada». El comercio de ropa para niños ha transmitido el incidente a su central y ahora esperan una solución para apartar la «enorme» marca.

Muy cerca, en la conocida joyería de Antonio Romero, están convencidos de haberse librado «por los pelos y gracias a que teníamos la persiana metálica bajada». No ocurrió lo mismo con la agencia de viajes de unos grandes almacenes, el pub Dublin de la plaza del Patriarca, la tienda de moda Patos, en Poeta Querol, y algunas sucursales bancarias próximas.

La Policía Nacional está tratando de localizar a los responsables de estos graves actos vandálicos. La investigación pasa por el análisis de las cámaras de seguridad, con la esperanza de que en los vídeos se reconozca al autor o autores de las pintadas corrosivas. Los comerciantes de la zona esperan que sus seguros asuman la reparación de los importantes desperfectos.

Las Provincias 04/04/2012 (ver noticia)

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