La crisis económica ha hecho que muchos consumidores sean cada vez más conscientes del precio de las cosas y apuesten por ahorrar, un cometido en el que las herramientas digitales han hecho que todo este proceso sea mucho más sencillo.
Es cierto que los cupones impresos todavía siguen llevando la delantera en este sentido, pero los cupones digitales están empezando a seguirles el paso. Según los datos de eMarketer, en Estados Unidos 96,6 millones de adultos utilizarán algún cupón digital antes de que finalice el año, 100 millones en 2014.

Pero más allá de los cupones, el panorama digital ofrece otras formas de gastar menos. Según una encuesta de AYTM Market Research, la mayoría de los consumidores compara precios antes de comprar “la mayor parte del tiempo” y uno de cada cinco lo hace “siempre”.
Mientras, los anunciantes esperan que algún tipo de conexión emocional o visceral dirija a los consumidores hacia sus productos, pero olvidan que hoy en día estos lazos sólo los crean las gangas. Según Forbes, la actividad que más compromete o hace a los consumidores invertir en una marca es registrarse para recibir ofertas o actualizaciones por email.
Un cambio en el comportamiento de los consumidores que puede resultar complejo para los anunciantes, pero la transición ha sido verdaderamente sencilla para los consumidores, especialmente gracias a la proliferación de recursos para ahorrar dinero. Por eso, los consumidores tienden a seguir fieles a estos formatos mientras la situación económica no termina de darles un respiro.
Marketing Directo 03/05/2013 (ver noticia)


