La compañía tendrá que pagarle a cada uno de esos 211 empleados 1.500 euros, mientras que el director del establecimiento deberá desembolsar otras 211 compensaciones de 50 euros cada una.

Un portavoz de Carrefour se defendió hoy de esta condena asegurando a Efe en una breve declaración que la empresa «siempre ha garantizado una remuneración superior al salario mínimo para el conjunto de sus trabajadores».
Así por ejemplo, señaló que una cajera percibe un sueldo «un 22 por ciento superior al salario mínimo», de 1.703 euros mensuales, a los que deben añadirse entre otros suplementos una suma dependiente de los resultados económicos de la firma.
Por ello, adelantó que el grupo se reserva la posibilidad de recurrir ante la Justicia esta decisión, pero no anunció la fecha en la que la empresa daría ese paso.
El País 29/08/2012 (ver noticia)


