Más del 85% de las familias españolas no sabe exactamente lo que gasta cada mes y sólo una tercera parte de los hogares conocen sus ingresos con precisión. Estas son las principales conclusiones del informe del Observatorio de Consumo, presentado esta mañana por Esade en Madrid.
“España es un país en estado de guerra a la hora de gestionar la economía familiar”, ha señalado Gerard Costa, autor del informe y profesor de Marketing de Esade. El estudio, que analiza el comportamiento de las familias españolas en el plano económico tras cinco años de crisis, refleja que el 36% de los españoles conoce realmente cuánto gastan al mes, pero menos del 15% sabe exactamente en qué.
Según Gerard Costa, este hecho se debe a que “la mayoría de los españoles tienen la contabilidad en la cabeza, lo que hace difícil controlar con precisión el gasto”. Esta actitud contrasta con la mentalidad existente en otros países de cultura anglosajona o calvinista, como Inglaterra, Estados Unidos o Alemania, donde prácticamente la mitad de las familias realiza algún tipo de gestión en su economía del hogar.
Esta diferencia de comportamiento tiene cierto componente cultural y religioso. “Hablar de dinero con la pareja en el mundo católico es tabú, no está bien visto, mientras que en el mundo calvinista o anglosajón es algo habitual”, ha explicado Gerard Costa.
Además, el informe destaca que sólo el 9% de las familias españolas planifica en qué partidas ahorrarán o guardan un porcentaje para gastos anuales, pese a que el 86% de los hogares describe como prioridad el poder controlar mejor su presupuesto. En este sentido, Costa considera que “en los últimos años no ha habido una preocupación real por controlar el gasto y hace falta que las familias entiendan que es necesario empezar a planificar”.
La nula formación en economía doméstica que tienen los españoles desemboca en un descontrol en su propia gestión. “Los españoles no saben ahorrar, no tienen formación para ello. Sólo se han realizado intentos esporádicos de introducir de forma obligatoria la Educación Financiera en ESO, pero no hay ningún plan futuro”, ha concretado Gerard Costa.
Asimismo, el estudio señala que las opiniones están muy repartidas a la hora de definir una persona u otra para gestionar el presupuesto familiar. Así, el 52% valora que sería un trabajo del hombre, mientras que el 48% creen que debería ser la mujer. Otros consideran que la persona que hace la compra en casa o aquella que trabaja en una actividad relacionada con la gestión de cuentas son las ideales para asumir este tipo de labor.
“Las amas de casa han comenzado a fragmentar las compras y le están dedicando más tiempo a esta actividad, buscando ofertas y comparando precios. En definitiva, las amas de casa están aprendiendo a comprar y están reduciendo el precio de la compra”, ha afirmado Costa, quien ha añadido que “el problema es que no saben si todo ese esfuerzo está mereciendo la pena porque no llevan la gestión del presupuesto doméstico”.
Por otro lado, las familias creen que pueden llevar en el futuro una gestión del presupuesto familiar. De hecho, el 70% dispone de conocimientos técnicos, pero reconocen que no lo hacen por falta de tiempo. El 32% tiene alguna herramienta de cálculo pensada para hacerlo: hojas de cálculo, sistemas de la empresa o métodos facilitados por la entidad bancaria. El 18% ya ha llevado un sistema de gestión presupuestaria correcto con anterioridad.
Según ha explicado Costa, “las familias españolas se ponen muy nerviosas cuando llegan las facturas de suministros”. Y añade: “ver cómo estas partidas se llevan una gran parte de los ingresos mensuales crea frustración”. Pero cree que es un error pensar que pagaremos menos si reducimos los costes en luz, gas, agua y telefonía, ya que es algo “incontrolable” e implicaría cambiar los hábitos de consumo y la manera de vivir. Sí es cierto, por otro lado, que se puede gastar menos, pero no en todo. “Es más fácil reducir en otras partidas como en ocio o en ropa”, ha asegurado el profesor.
InfoRetail 30/04/2013 (ver noticia)


