La crisis económica ha obligado al 75% de los consumidores a modificar sus hábitos de compra para el hogar en el último año. Un estudio presentado por la Asociación de Fabricantes y Distribuidores (AECOC) evidencia que las estrecheces han provocado que los ciudadanos renuncien a sus caprichos y pasen «de la frivolidad a la sobriedad» y «del quiero al necesito». Como consecuencia, las cestas salen más vacías de los establecimientos, pues la cantidad de compra por día se redujo un 3,3% en su trayectoria de los últimos doce meses, y el gasto por día un 1,5% al pasar de 50,11 a 49,38 euros.
A las empresas de productos de consumo familiar les preocupa cuánto dejan los consumidores en la caja, pero también su forma de pensar y adoptar decisiones. Dan por seguro que, una vez superadas las dificultades, algunos de los nuevos hábitos perdurarán y habrá que saber responder a las preferencias del comprador del futuro. El estudio identifica cuatro tendencias hacia el nuevo consumo fruto de la crisis -real o de expectativas- que provocó esos cambios de mentalidad.
En primer lugar hay una vuelta al consumo en el hogar en detrimento de los establecimientos de hostelería, que han visto reducirse un 17% las comidas que sirven a diario y un 12% las cenas. Las ingestas en casa han crecido un 6%, al tiempo que vuelven las fiambreras -han proliferado un 12%- para llevar comida al trabajo o en los desplazamientos. En segundo lugar, es un consumo más centrado en la necesidad, es decir, suben las compras de alimentos frescos y envasados, pero caen las de productos «prescindibles» como artículos de perfumería, droguería y algunas categorías del textil. La tercera tendencia es a incrementar la frecuencia de compra. Las cestas son más ligeras, pero las visitas a las tiendas aumentaron un 2,5%, hasta alcanzar los 84 días de compra anuales.
Al mismo tiempo, el consumidor olvida su fidelidad a las enseñas y, en vez de adquirirlo todo en el mismo comercio o gran superficie, visita varias tiendas, sobre todo de su entorno. Por último, crece la sensibilidad hacia el precio y la propensión a comprar en promoción. Compara precios, busca ofertas, usa cupones de descuento, participa en campañas que regalen productos y visita distintas tiendas en busca de oportunidades.
El estudio señala que las clases medias -el 25,3% de los hogares- son las que más se han apretado el cinturón y reducido la cantidad por día de compra, un 3,5%. El otro gran grupo, los jubilados -el 31,1%- han aguantado mejor el tirón, y sólo han tenido que disminuir la cantidad un 2,4%. Por último, el trabajo constata que las marcas blancas siguen ganando terreno, con una cuota de mercado del 33% en los últimos doce meses, que según Aecoc alcanzará el 35% a finales de 2009. Su encuesta realizada entre consumidores españoles dice que el 59% cree que la marca del distribuidor tiene «la misma calidad» que las etiquetas más publicitadas.
Las Provincias 23.04.09


