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El consumidor percibe que se ha tocado fondo pero el consumo no se reactiva

por | Sep 27, 2013

Hablar de brotes verdes conlleva sus riesgos en un país en el que esta expresión es, hoy por hoy, sinónimo de una falsa esperanza en la recuperación económica. Por eso, los responsables de Millward Brown en su último análisis sobre el ‘Índice de Confianza del Consumidor’, lo que plantean es que en los últimos meses indicadores globales permiten atisbar una salida del clima tremendista instalado sobre todo entre el otoño desde 2012
El consumidor percibe que se ha tocado fondo pero el consumo no se reactiva

 

Por eso, los responsables de Millward Brown en su último análisis sobre el Índice de Confianza del Consumidor, lo que plantean es que en los últimos meses indicadores globales permiten atisbar una salida del clima tremendista instalado sobre todo entre el otoño desde 2012. O, al menos, relajamiento de las opiniones más negativas. Los buenos resultados desde el punto de vista turístico, por ejemplo, favorecen ese clima más relajado que hace pensar que “las actitudes de los consumidores sobre la economía han tocado fondo, y eso es mucho”, señalan los responsables de la compañía de investigación.

 

Aunque, matizan, nada apunta a que estemos ante un cambio de tendencia ni una revitalización del consumo. “Siguen vigentes las conclusiones de informes anteriores: la espiral de la recesión ha atrapado a una cantidad considerable de hogares de clases media baja y media, los consumidores siguen contemplando el futuro con desconfianza, las pautas de control de los gastos se han agudizado, la racionalización del consumo se ha instalado como una pauta en las decisiones de los consumidores, el precio se ha convertido en una variable fundamental en las decisiones de compra, etcétera. Y, sobre todo, se sigue viendo el futuro inmediato plagado de incertidumbres, lo que alimenta toda clase de cautelas”. Básicamente, indican, los consumidores y la opinión pública “están recuperando la calma tras un periodo en el que la espiral destructiva de la crisis y la reforma laboral provocaron alarma”.

 

Futuro incierto Respecto a las perspectivas de los consumidores, el informe de Millward Brown señala que el 51,4% prevé que dentro de seis meses estará igual que ahora; un 10,2% piensa que estará mejor, y un 37,4% que estará peor (en el informe de abril este grupo representaba el 44,6%). “Se podría decir que el futuro del país se sigue viendo entre tinieblas, con un fuerte sesgo pesimista, pero algo más despejado que hace un trimestre”.

 

Se mantiene la incertidumbre sobre las perspectivas del empleo, un tema que, indican los responsables del estudio, ha tenido una incidencia directa sobre el consumo: “a largo plazo, en el curso de la crisis, desde 2009, se ha venido produciendo un deslizamiento regular de las actitudes de fondo. Están creciendo quienes consideran que lo más inteligente es reducir los niveles de consumo, desde un 40% en 2009 hasta alrededor de un 46/48% en 2013 (46,2% en julio). Mientras, quienes opinan que deben mantener los niveles de consumo descienden desde el 60% en 2009 hasta el 50% a mediados de 2013. Quienes creen que hay margen para incrementar los niveles de consumo se mantienen alrededor del 4/6%, con leve tendencia al alza”. No obstante, la leve mejora en las opiniones más generales sobre la economía, las grandes compras y la situación del hogar, se traduce en una mejora, igualmente leve, de la percepción del momento para comprar una bolsa de 24 productos y servicios. Pero, aunque desde finales del año pasado se ha detectado una mejora, sólo algunos productos relacionados con el equipamiento del hogar (aquellos que pueden adquirirse sin asumir grandes costes ni deudas a largo plazo) y los estacionales relacionados con el verano en belleza, moda y complementos o entretenimiento y viajes, han aumentado su intención de compra. Por el contrario, “se mantiene la alergia a los productos financieros que impliquen obligaciones de pago a largo plazo y a adquirir bienes como coches, pisos, y similares, que impliquen asumir compromisos de pago a medio o largo plazo”.

 

En definitiva, concluye el informe, “aunque da la impresión de que se ha tocado fondo en las actitudes y opiniones más generales sobre la economía, esto no se ha traducido aún en aflojar el control sobre los gastos y el consumo”.

 

Marketing News 27/09/2013 (ver noticia)

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