Ágatha Ruiz de la Prada se estudia como un caso de creación de marca en las escuelas de negocios de moda, como el ISEM. Su universo agathatizante, inspirado en un amplio conocimiento del arte moderno, la pasión por los colores y, sobre todo, la defensa de la libertad creativa, se ha convertido en uno de los mejores embajadores de la marca made in Spain en el mundo.
Su cosmos mueve 300 millones de euros al año a través de licencias bajo la marca Ágatha Ruiz de la Prada. Son artículos de papelería, sábanas, vajillas, azulejos o teléfonos móviles, que, a través de 43 licenciatarios en 144 países, generan más de 3,5 millones anuales para su hólding.
Los royalties oscilan entre un 8% y un 10%; en algunos casos, son fijos y, en otros, dependen del volumen de venta. En la mayoría de las licencias, se trata de impedir la venta en grandes superficies, a excepción de El Corte Inglés y tiendas especializadas, para mantener el valor de la marca. La cadena de grandes almacenes presidida por Isidoro Álvarez es uno de los mayores puntos de venta de la enseña. En sus tiendas, se ha llegado a vender un millón de prendas de niño en un año.
Expansión 03/12/2008


