Fuentes oficiales de Eroski evitaron ayer hablar de caída de ventas en las grandes superficies y prefirieron señalar que por parte de la empresa se está realizando una adaptación constante al mercado. Asimismo, señalaron que el formato híper no está de ningún modo agotado. Los establecimientos de este tipo de Eroski van de los 3.000 metros cuadrados a los 11.000. La realidad es que el descenso de las ventas ha sido mayor por metro cuadrado cuanto mayor es la superficie del establecimiento.
Los responsables de Eroski señalaron que, de momento, la crisis económica se nota en que el consumidor está acudiendo a productos de precio más bajo, especialmente a las marcas propias. El formato del gran centro comercial, que causó furor en la pasada década y llegó a provocar el pánico en los pequeños y medianos establecimiento de las capitales y los municipios por el éxodo de clientes, parece haber entrado en un cierto declive. El informe encargado a la consultora pretende concretar las razones de este cambio y debe estar realizado para septiembre.
Las ventas de Eroski el pasado año superaron 7.600 millones de euros, con unos beneficios de 223,2 millones. La plantilla casi alcanza las 55.500 personas. El grupo cuenta, incluyendo los 324 de Caprabo adquiridos el pasado año, con 2.441 centros (2.398 en España, 39 en Francia y cuatro en Andorra), de los que más de un millar se centran en la oferta alimentaria. El resto pertenece al sector de viajes, perfumerías, las tiendas Forum Sport, gasolineras o franquicias.
La revisión del modelo de los grandes hipermercados llega cuando el Tribunal Vasco de Defensa de la Competencia ha pedido un cambio legislativo con el fin de que los operadores que quieran abrir un local de más de 1.000 metros cuadrados se sometan a un examen de competencia durante la tramitación de su licencia municipal.
El Tribunal de la Competencia entiende que en Euskadi existen barreras legales, económicas y estratégicas para la implantación de nuevos operadores, así como una alta concentración en mercados locales. Concluye que en el sector se está produciendo una progresiva integración que reduce el número de empresas y cuya consecuencia puede ser una situación de oligopolio en el mercado de la distribución. El resultado de ello sería una coordinación tácita de precios en perjuicio de los consumidores.
En Euskadi, basándose en el decreto de grandes superficies comerciales de 2006, quedan disponibles 700.000 metros cuadrados para abrir locales de este tipo. En los dos últimos años, la consejería de Industria ha tramitado 33 solicitudes de apertura de grandes superficies, de las que se han autorizado 31. La inversión total ha sido de 27 millones de euros y se han creado más de 1.000 puestos de trabajo directos.
El País 16/07/2008


