Los problemas de liquidez de El Corte Inglés, presos de su imagen

Será necesario esperar a la última semana del próximo mes de agosto para conocer la fotografía más exacta de la situación económica y financiera de El Corte Inglés, ya que es entonces cuando la compañía hace públicas sus cuentas en un intento de que pasen lo más desapercibidas posible. Sin embargo, la reciente información de que va a emitir bonos por un valor entre los 500 y los 1.000 millones de euros muestra una realidad que hace sólo unos años no podíamos imaginar en la empresa que preside Isidoro Álvarez.

 

No tiene ningún problema de solvencia El Corte Inglés, cuyo balance es equilibrado. No obstante, la continuada caída en su facturación ha obligado a la compañía a adoptar una estrategia agresiva facilitando la financiación de las compras a sus clientes en cómodos plazos. Esta apuesta ha restado liquidez a una compañía que ha disminuido sus flujos de caja, mientras que sus necesidades de dinero se han mantenido, al no haber actuado con la misma agresividad sobre la partida de gastos.

 

En la última semana muchos se preguntan por qué El Corte Inglés no ha llevado a cabo lo que durante mucho tiempo ha sido un rumor permanente: la presentación de un ERE para adecuar el personal de la compañía a la importante caída de las ventas.

 

 

 

Unos justifican esa pasividad ante su convencimiento de que nos encontrábamos en una crisis pasajera que remontaría en poco tiempo. Para otros, se trata, simplemente, de un error de estrategia empresarial que va a tener un coste para la compañía, que a no mucho tardar se verá obligada a llevar a cabo tal reestructuración.

No es una empresa cualquiera

En cualquier caso, todos coinciden en que la imagen de la compañía ha pesado mucho a la hora de tomar una decisión. Se ha sentido, como ninguna otra, prisionera de su imagen porque cualquier decisión traumática le afectaría de forma negativa.

 

El Corte Inglés no es cualquier empresa y la presentación de un ERE o de una propuesta de reestructuración de personal similar tendría una repercusión especial a nivel nacional e internacional. No hay que olvidar, además, que El Corte Inglés es una compañía que, incluso con una caída del 34% respecto al año anterior, logró en 2011 -último año del que se conocen datos-, 210 millones de euros de beneficios.

 

Si la economía española no remonta, no tendrá otro remedio que conservar las facilidades de pago y seguir bajando precios

 

El problema es que, si no empieza a producirse un cierto crecimiento económico en España, no tendrá otro remedio que contrarrestar esta situación y sostener el aumento de la facturación (del 4% en 2011), conservando las facilidades de financiación a sus clientes y bajando todavía más los precios.

 

Eso tendrá como consecuencia una caída continuada en los márgenes de beneficio y el mantenimiento en la tensión en el flujo de caja. Por lo tanto, deberá recurrir a nuevas emisiones para hacerse con una liquidez que los bancos españoles no están en condiciones de facilitarles por dos cosas: la primera, porque las entidades financieras españolas no están boyantes de liquidez; la segunda, porque ya tienen asumido un cierto riesgo con El Corte Inglés y a ninguna de ella le aporta nada incrementarla.

 

Como a la mayor parte de las empresas españolas, el alargamiento de la crisis complica mes a mes la situación de El Corte Inglés, por mucho que sus problemas sólo sean de liquidez.

 

Zoom News 23/04/2013 (ver noticia)

Si te ha gustado, hazlo social Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on Facebook
Facebook
Share on LinkedIn
Linkedin
Pin on Pinterest
Pinterest
Print this page
Print
Email this to someone
email
Hablar en WhatsApp
1
👋🏻 Hola! ¿Necesitas ayuda?
Hola! 👋🏻
¿En que podemos ayudarte?