La campaña de las bolsas de plástico que Carrefour inició hace dos meses, con la retirada definitiva de estos bolsos de los supermercados el pasado 1 de septiembre, vuelve a despertar polémica, pero, está vez, por ser peligrosa para los niños.
Autocontrol, la organización de autorregulación publicitaria, ha obligado al grupo francés a retirar todas las imágenes relativas a la campaña en la que se puede ver a un hombre con una bolsa en la cabeza y que reza: «Con menos bolsas de plástico, todos podremos respirar más tranquilos».
La imagen, que aparecía en los folletos publicitarios y puntos de venta, está enmarcada en la iniciativa Échale una mano al Medio Ambiente, que, entre otras campañas publicitarias, también cuenta con la de Bolsa, caca, que ha sido emitida a través de diferentes anuncios televisivos y vallas publicitarias.
Trámite
La primera denuncia contra esta campaña fue presentada el pasado septiembre por la Asociación Valenciana de Consumidores y Usuarios (Avacu), que informó ayer sobre la estimación de la reclamación realizada por Autocontrol, al considerar que podría «alentar prácticas peligrosas» en los niños, ya que la imagen «podría resultar una conducta imitable por parte de los menores, exponiéndolos a los peligros que ello conlleva, puesto que los niños en edades tempranas no saben leer o no leen los textos de los mismos, pero sí se pueden quedar con el mensaje de la imagen que ven».
Carrefour presentó un recurso contra dicha reclamación en octubre, en el que alegaba que esta imagen formaba parte de una estrategia de comunicación mucho más amplía, «cuyo mensaje pretende impactar en el consumidor y concienciarle […], lo que hace que el lenguaje y los elementos publicitarios empleados en este tipo de campañas sean más incisivos de lo habitual». Además, añade que la publicidad fue aplaudida por diferentes organizaciones medioambientales y de comunicación.
Aunque Carrefour sostuvo que la reclamación de los consumidores no debía prosperar porque la imagen «no ha sido difundida masivamente», Autocontrol consideró que, aunque en ningún momento pone en duda la buena intención del conjunto de la campaña, un adulto puede apreciar sin dificultad «el tono irreal y metafórico del anuncio publicitario, éste puede ser susceptible de provocar la imitación de la conducta entre los más pequeños a los que pudiese alcanzar la publicidad».
Hasta ahora, otros sectores habían criticado la iniciativa de márketing de Carrefour y otros supermercados que argumentan que las bolsas de plástico no son reciclables, por considerarlo publicidad engañosa, como argumentó la Asociación de Recicladores de Plástico (Anarpla).
Esta organización explica que las bolsas de plástico son 100% reciclables, por lo que el problema es de comunicación. Además, aseguran que los sacos de rafia y de fécula de almidón que han facilitado algunos centros, son más difíciles de reciclar.
Reutilización
La mayoría de los consumidores habituales ha adquirido una de estas bolsas reutilizables, donde la imagen de la compañía y, por lo tanto, la publicidad del punto de venta, logran un impacto y notoriedad mayores de la marca, al tiempo que, según la cadena, ahorra cinco bolsas semanales por persona, lo que equivale a 322.000 millones de bolsas al año.
Según los expertos, Carrefour se podría haber ahorrado 13 millones de euros en bolsas con esta iniciativa.
La estrategia
– Carrefour inició en septiembre la campaña «Échale una mano al medio ambiente», para explicar la retirada de las bolsas de plástico de los centros.
– Esta iniciativa ha contado con otros mensajes como «Bolsas, caca», que ha sido emitido en televisión a través de diferentes anuncios.
– Carrefour defiende que el mensaje de la campaña pretende impactar y concienciar, «lo que hace que el lenguaje y los elementos sean más incisivos».
– Autocontrol, que aplaude el conjunto de la iniciativa, no aceptó el recurso que el grupo francés presentó en octubre.
Expansión 17-11-2009


