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Zara, Mango y Adolfo Domínguez tropiezan en Londres

por | Oct 13, 2009

Las filiales británicas de Zara, Mango y Adolfo Domínguez sufren en sus cuentas por la crisis del consumo en Reino Unido, la depreciación de la libra, la guerra de precios y los caros alquileres.

Una empresa de distribución textil que se precie debe estar en Londres, uno de los grandes centros internacionales de la moda y el comercio. Eso dicen los expertos del sector y así lo confirman las decenas de firmas españolas que en la última década han desplegado sus enseñas en las principales calles de la capital británica y de otras ciudades de Reino Unido. Ejemplo de ello son el grupo Inditex (a través de Zara, Massimo Dutti, Bershka y Pull & Bear), Mango, Adolfo Domínguez, Camper, Neck & Neck, Armand Bassi, Desigual y Pronovias, que exhiben sus productos en cientos de escaparates de uno de los mercados más competitivos del mundo.

“Reino Unido es atractivo por tres razones”, dice el directivo de una empresa española. “Es uno de los países del mundo con mayor consumo por habitante, sirve de escaparate para millones de visitantes de otras regiones que pasan por Londres, y es un lugar donde las tendencias de la moda llegan y se suceden a gran velocidad, así que conviene estar para ver que pasa”.

Bajo la recesión

Pero esas características singulares no impiden que la recesión haya golpeado con fuerza el comercio británico, y con él a las empresas de moda españolas presentes en ese mercado. Un análisis de las cuentas de las filiales de los grupos españoles en Reino Unido revela las dificultades para rentabilizar su inversión en ese país, agudizadas por la crisis de los dos últimos años. La ralentización del consumo, la competencia en precios y la depreciación de la libra han castigado los resultados de las filiales británicas de los grupos españoles.

Inditex es el principal baluarte español en Reino Unido, con 88 tiendas, de las que 63 son de la cadena Zara. En el ejercicio cerrado el 31 de enero de 2009, Zara UK perdió 20 millones de libras (22 millones de euros) antes de impuestos, frente al beneficio bruto de 4,5 millones de libras del ejercicio anterior. Massimo Dutti UK, otra filial de Inditex con diez establecimientos británicos, tuvo unos números rojos de 1,5 millones de libras en el mismo periodo. Fuentes de Inditex alertan de que “las cuentas de estas filiales no representan exactamente la evolución del negocio en Reino Unido, ya que existen operaciones entre empresas del grupo que distorsionan el análisis”. La empresa destaca que elevó sus ingresos en Reino Unido el pasado ejercicio (un 16% en el caso de Zara UK), gracias sobre todo a las nuevas aperturas.

El principal problema para Inditex en Reino Unido es la depreciación de la libra frente a otras monedas durante el último año y medio. Las filiales británicas compran la mercancía en euros, lo que eleva sus costes. Y luego no pueden trasladar esa coyuntura a los precios por la fuerte rivalidad de cadenas de bajo coste como Primark y de supermercados como Asda. Según Zara UK, “el margen bruto se redujo el último ejercicio del 58,3% al 51,5%, sobre todo por el efecto de los tipos de cambio”.

Prueba de ese difícil entorno son los últimos datos de la Oficina Nacional de Estadísticas de Reino Unido. Las ventas del comercio textil en Reino Unido crecieron en volumen un 4,2% en agosto de 2009, respecto al mismo mes del año anterior. Pero en términos monetarios, las tiendas redujeron sus ingresos un 3,2%, lo que refleja el descenso de los precios medios en el comercio.

Alquileres de lujo

Un problema más estructural del mercado británico es el elevado coste de los alquileres en las zonas más comerciales. El año pasado, Zara pagó 37,1 millones de libras en arrendamientos (un 13,5% de sus ventas), mientras que Mango se dejó 7,1 millones en ese concepto (un 27% de la facturación).

Este coste explica en parte que MNG-Mango UK, con 44 establecimientos en el mercado británico, arrastre en su balance 8 millones de libras en números rojos por ejercicios anteriores. En 2008, la empresa catalana inició la remontada al ganar 1,5 millones, gracias a la contención de costes salariales y administrativos.

Adolfo Domínguez y Pronovias, firmas que tienen en cada caso dos establecimientos en Reino Unido, también sufrieron números rojos en sus últimas cuentas registradas (ver gráfico adjunto).

Este año, la situación sigue siendo delicada. Se mantiene la apatía de los consumidores y la debilidad de la libra, lo que complica la actuación de las empresas españolas. Según Zara UK, “las condiciones del comercio en Reino Unido en 2009 son difíciles e inestables. El sector textil está en una montaña rusa por el efecto combinado de la baja confianza de los consumidores y los cambios extremos del clima”. Fuentes de Mango indican que la cadena espera “repetir este año la facturación en Reino Unido”, tras elevarla un 11% en 2008.

Pese a todo, las empresas españolas siguen considerando prioritaria su presencia en Reino Unido. Inditex reforzó el año pasado el capital de sus filiales británicas, al inyectar 18 millones de libras en Zara UK y 0,8 millones en Massimo Dutti. La prioridad de Zara es “reducir costes operativos, con un foco particular en reducir los costes inmobiliarios”, mientras que Mango espera “gestionar bien los riesgos, pese al panorama oscuro que pintan algunos expertos”.

Expansión 13-10-2009

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