Alerta en el pequeño comercio por el perjuicio de la apertura de los híper hasta las 11 de la noche

Los pequeños comerciantes alicantinos están en alerta por la nueva ampliación de horarios comerciales por parte de los hipermercados, ante el perjuicio que les pueda acarrear en un momento de especial gravedad debido a la fuerte caída del consumo. La preocupación emerge por la decisión puntual del grupo Carrefour de alargar la apertura al público de sus centros en Alicante hasta las 11 de la noche durante lo que queda de verano, pero se extiende más allá por lo que puede suponer en cuanto a presión para que la Generalitat acabe por implantar la libertad de horario, tal como han reclamado siempre las grandes superficies.

La decisión de la cadena de distribución francesa ha abierto de nuevo el debate entre las pymes, respecto a la amenaza que suponen las grandes compañías para sus negocios, tras anunciar el pasado viernes que desde hoy y hasta el próximo 30 de septiembre, sus tres centros en la capital alicantina -Gran Vía, Puerta de Alicante y San Juan- estarán abiertos todos los días, desde las 9 de la mañana a 11 de la noche, y los festivos autorizados desde las 10 de la mañana a 10 de la noche.

En un primer análisis, el cambio supone abrir sólo una hora antes y cerrar otra después, dentro de una estrategia de flexibilización que busca atraer a la clientela, pero en el fondo se trata de un primer sondeo para ir más lejos en el futuro, si así lo permite la legislación. De hecho, en la Comunidad de Madrid, pionera en la libertad de horarios, Carrefour va a aplicar la misma política en todos sus establecimientos. Según fuentes de la compañía, unas medidas similares se aplicaban ya de forma pionera en dos de sus centros en la Costa Blanca -Torrevieja y Finestrat-, que permanecen abiertos hasta las 12 de la noche, lo que justifican por estar consideradas como zonas de gran afluencia turística.

La Federación Alicantina de Comercio (Facpyme), que agrupa a 58 asociaciones que representan más de 10.000 pymes de la provincia, siempre ha mantenido una posición contraria a la liberalización de horarios, por el mazazo que supondría para un sector que sufre la dura competencia de los grandes. Por ello, estará especialmente vigilante para que se cumpla la reglamentación y para evitar que las nuevas iniciativas como éstas acaben por influir en la Administración para cambiar las reglas del juego.

Los pequeños empresarios del comercio minorista tienen claro que la libertad de horarios acabaría por darles la puntilla en su lucha por la supervivencia, sobre todo, porque les es imposible contratar a más personal para atender al público. Quienes miran con otros ojos lo que ocurre son los consumidores, que con la amplitud de horarios encuentras más facilidades poder realizar las compras, en especial aquellas personas que por su trabajo tienen dificultades para hacerlo. Las grandes superficies insisten en que a mayor libertad comercial se genera empleo y se encarecen menos los precio, a la vez que defienden que la competencia es el instrumento más seguro para aumentar la eficacia de la economía y para el crecimiento y la prosperidad. Algo que niegan los comerciantes que temen sus consecuencias.

Fuente: Las Provincias 21/07/2008

Si te ha gustado, hazlo social Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on Facebook
Facebook
Share on LinkedIn
Linkedin
Pin on Pinterest
Pinterest
Print this page
Print
Email this to someone
email
× WhatsApp