Alicante: El comercio respalda Ikea, rechaza otra gran superficie y exige un complejo de ocio

Un parque de atracciones, temático o acuático, un oceanográfico, un recinto ferial permanente o una gran zona verde. Éstas son las propuestas que los comerciantes de Alicante han planteado al Ayuntamiento como alternativa al gran centro comercial previsto junto a Ikea, en Rabasa. Y es que respaldan la instalación de la multinacional sueca, pero rechazan la creación de un nuevo complejo comercial en el entorno. Así lo asegura el Colectivo de Comerciantes por Alicante -que integra a 23 asociaciones locales- en las alegaciones presentadas al convenio para la implantación de Ikea, cuya legalidad cuestionan por «la escasez de información suministrada», según se desprende del documento.

Al respecto, consideran que el convenio urbanístico (suscrito entre el Ayuntamiento, Ikea y Viviendas Sociales del Mediterráneo) ha sido sometido a exposición pública sin cumplir los «requisitos mínimos» de información. Por ello, los comerciantes argumentan que la falta de datos sobre el centro comercial que se pretende implantar «invalida» el acuerdo por el que se realizaban cambios en el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) para permitir la implantación de Ikea en el plan parcial de Rabasa, que se encuentra suspendido cautelarmente por el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad.

Entre los datos que los comerciantes echan en falta en el convenio expuesto al público se encuentra la superficie prevista para el centro comercial, los tipos de comercios que albergaría, el número de desplazamientos que generará o las medidas de protección para no dañar las Lagunas de Rabasa. «Se ha vulnerado el derecho de los ciudadanos a la información respecto de los instrumentos de planeamiento, lo que puede dar lugar a desviaciones de poder y arbitrariedades», advierten desde este colectivo en sus alegaciones al convenio que salió a exposición pública el 26 de febrero.

Pese a la falta de información, desde Comerciantes por Alicante explican que en el acuerdo sí se «contempla un complejo comercial» compuesto «por una tienda Ikea, un hipermercado y un centro comercial donde implantar actividades de productos no alimentarios». Para el colectivo se trata de «reproducir a lo grande un modelo comercial que ya en Alicante es más que conocido y del que el mercado está más que satisfecho por la sobreabundancia existente de oferta comercial de este tipo de formato». Por ello, reiteran su rechazo «al establecimiento de cualquier tipo de complejo comercial unido a Ikea».

En las alegaciones, el presidente del Colectivo de Comerciantes por Alicante, Pedro de Gea, considera que el Ayuntamiento «debería autorizar únicamente una tienda Ikea», a la vez que se garantice «que no se van a instalar en las inmediaciones otros centros comerciales, ni explotados por la compañía sueca, ni por terceros». Así, piden una modificación del convenio y, en caso contrario, que un organismo autónomo informe sobre el impacto que tendría el centro comercial.

De Gea pide un informe del impacto en las Lagunas

El Colectivo de Comerciantes por Alicante recuerda que la instalaciones del gran centro comercial previsto en el convenio se ubica en las proximidades de la zona protegida de las Lagunas de Rabasa «y, sin embargo, no se prevé ni se indica que se haya realizado ningún estudio para determinar el impacto del dióxido de carbono de los numerosos vehículos que se desplazarían al complejo». Desde la agrupación también aseguran desconocer «cómo se reordenaría el tráfico», así como «qué repercusiones acarrearía la circulación de vehículos al tránsito de la ciudad y qué ocurriría con el posible desplazamiento de la oferta comercial de toda la ciudad hacia esa zona».

El presidente de los comerciantes, Pedro de Gea, asegura que tampoco se indica «cuántos puestos de trabajo se cubrirían realmente con las personas de la ciudad de Alicante, dado que un acuerdo que obligara a Ikea a contratar únicamente a personal de la ciudad se podría considerar contrario a la libre circulación de personas de la Unión Europea y, por tanto, ilegal».

Sobre el complejo comercial al que se oponen, los comerciantes entienden «que pueda ser interesante para Ikea, que es quien lo promueve, lo construye y lo explota», pero no comprenden «el interés que dicho proyecto ha despertado en el Ayuntamiento de Alicante, dadas las escasas repercusiones que parece que va a acarrear el centro comercial para la ciudad». Al respecto, De Gea señala que «únicamente pasarán muchos vehículos» y que no se compensarán «las molestias» para el tráfico rodado, ni para el entorno. Por todo ello, reclaman un informe sobre el impacto y proponen alternativas que favorezcan «un crecimiento sostenible» y se mejoren «las carencias de nuestra ciudad».

Diario Información 23/03/2010

Si te ha gustado, hazlo social Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on Facebook
Facebook
Share on LinkedIn
Linkedin
Pin on Pinterest
Pinterest
Print this page
Print
Email this to someone
email
Hablar en WhatsApp
1
👋🏻 Hola! ¿Necesitas ayuda?
Hola! 👋🏻
¿En que podemos ayudarte?