Más facilidades imposible. El propietario de un local de 195 metros cuadrados en Xàbia se ha cansado de esperar a que los posibles inquilinos toquen a su puerta. «Si alguien se atreve a apostar por mi local, yo me atrevo a apostar por su negocio», afirma Jorge Camps, que es el dueño de este bajo comercial de la avenida de Palmela. Esa declaración de intenciones significa que este propietario está dispuesto a alquilar gratis su local hasta que escampe la crisis. Y da margen. El inquilino estará libre de alquiler «hasta que rebajemos en un millón el número de parados o bien en tres años», explica.
«Estamos convencidos de que el local es una buena inversión. Creemos que dentro de tres años quien lo haya alquilado seguirá queriendo estar aquí, pagando un precio justo, de mercado», precisa el propietario, que considera que todos deben aportar su «grano de arena para salir de la crisis». Con esta iniciativa contribuye a «generar riqueza a nivel local» y trabajo.

Información 04/04/2012 (ver noticia)


