La publicidad no convencional es aquella que se realiza en soportes no tradicionales, que gracias a las nuevas tecnologías y/o a sus altas dosis de creatividad, permite llegar a una cantidad moderada de gente, a un coste relativamente bajo, y de una forma mucha más personalizada (e impactante) que con los medios convencionales. Ejemplo de publicidad no convencional son: e-mailing, posicionamiento en buscadores, banners y anuncios en web, newsletter, boletín telectrónico, etc.
La evolución del retail no va solo de surtido o precio, sino de experiencia.
En este artículo de Consumidor Global, en el que participa nuestro director Pedro Reig Catala junto a otros expertos del sector, se analiza el movimiento de...



