El Gobierno rectifica en horarios comerciales

Restringe la reforma a zonas de gran afluencia turística.

El Gobierno ha pisado el jardín autonómico y local en materia de comercio. A menos de un mes de la cita con las urnas, la propuesta para liberalizar más los horarios comerciales y dinamizar así el consumo comienza a adquirir matices. El secretario de Estado de Economía, José Manuel Campa, intentó ayer tranquilizar, sin mucho éxito, a las pequeñas empresas del sector. En una reunión con la Confederación Española de Comercio (CEC) les confirmó que la previsible manga ancha a los horarios quedará restringida a las zonas de gran afluencia turística.

En un primer borrador, el Ministerio de Economía planteó ampliar de 8 a 12 el mínimo de días festivos que las comunidades deben dejar abrir a los establecimientos. Además de extender el número mínimo de horas semanales de apertura hasta las 84, frente a las 72 horas actuales –como adelantó EXPANSIÓN el 10 de marzo–. Al margen de si esta medida es pertinente o no para dinamizar la economía, la idea no deja de ser rocambolesca por varios motivos.

En primer lugar, porque ha estado liderada por Economía y no por el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, encargado de esta materia. En segundo lugar, porque se pretendió incluir de soslayo en la Ley de Servicios Profesionales. En tercero, hace poco menos de un año se emprendió una reforma de la ordenación del comercio minorista para adaptarla a la Directiva de Servicios. Por último, porque sonaba paradójico que el Gobierno socialista quiera recuperar ahora un modelo de horarios comerciales que nada más llegar al poder en 2004 desmontó.

Al margen de qué Ministerio lidere esta reforma, el Gobierno va a encontrar un muro en las comunidades. Tradicionalmente, el comercio ha sido una materia sensible, incluso bandera electoral en autonomías como Cataluña y partidos como CiU. Las comunidades poseen la competencia exclusiva en materia de comercio interior y cualquier cambio en el marco estatal puede avivar la hoguera territorial.

La nueva propuesta de restringir a las zonas de gran afluencia turística la liberalización de horarios puede sumar otro invitado a la fiesta, ya que son los ayuntamientos los que solicitan a las comunidades esta denominación. Después, cada región, de acuerdo a sus criterios, da el visto bueno a los argumentos municipales.

En medio de este debate, el nuevo presidente de la CEC, Manuel García Izquierdo, defendió ayer que “está demostrado que el consumidor interno y el que pueda venir de fuera está perfectamente atendido con las franjas horarias que en la actualidad existen, tanto en lo referido a los horarios de apertura semanales como en domingos y festivos”.

La patronal que representa al pequeño comercio recuerda que el 90% de los propietarios son autónomos y un 62% de los empleos son mujeres. Por eso, un cambio de la legislación como el que suena generaría, en su opinión, problemas laborales.

El Ministerio de Industria, en fuera de juego

El pequeño comercio manifestó ayer su malestar con que este asunto se esté llevando desde el Ministerio de Economía y no desde el de Industria. Tras su reunió con Campa, demandaron un encuentro con Miguel Sebastián porque, en su opinión, “este asunto terminará cayendo en el Ministerio de Industria”.

La CEC aprovechó su despacho con José Manuel Campa para reinvindicar un paquete de quince medidas fiscales –en el IRPF, el IVA, las tasas municipales, entre otros– que mejoren la competitividad de los pequeños establecimientos. Según datos de esta patronal, 50.000 comercios que se han visto obligados a cerrar o reducir su plantilla desde que comenzó la crisis. Lo que ha dado lugar a la destrucción de 200.000 empleos en los últimos dos años.

Expansión 28.04.2011 (Ver noticia)

 

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