La gran superficie baraja instalarse en Rabasa, cerca de San Gabriel, Mutxamel o Sant Joan tras dispararse el precio del suelo en los PAU 1 y 2
Cambio de planes para Ikea y su futuro centro en Alicante. La multinacional sueca del mueble de autoservicio y complementos del hogar a bajo coste baraja cambiar su emplazamiento previsto en la zona de San Blas -entre los PAU 1 y 2- por otro que genere menos problemas de tráfico y evite colapsos en el tramo sur de la Gran Vía, a la altura de los colegios de Salesianos y Maristas. Así lo confirmaron ayer fuentes municipales, que precisaron que Ikea busca terrenos en otros puntos de la ciudad -concretamente en las inmediaciones del futuro plan Rabasa y entre la autovía de acceso al Puerto y San Gabriel- y de los términos municipales vecinos de Mutxamel y Sant Joan.
En los planes de expansión de este gigante mundial de la distribución figura la apertura de un centro en la ciudad de Alicante en el horizonte de 2011, pero este plazo puede dilatarse por las dificultades planteadas por el Ayuntamiento para evitar congestiones de tráfico, según las mismas fuentes. Para poner en servicio una tienda como la de Murcia, Ikea necesita unos 40.000 m2, pero el Ayuntamiento le exige una superficie total de 100.000 m2 de urbanización para dotar a ese espacio comercial de amplios viales de acceso y otras dotaciones complementarias.
Aunque la multinacional sueca ya tiene suelo reservado entre los PAU 1 y 2, fuentes del sector inmobiliario consideran muy factible su permuta por otro posible emplazamiento. Otra de las razones que han llevado a Ikea a plantearse el traslado es el alto precio que adquieren los terrenos en cuestión desde que anuncia su intención de abrir una tienda. Ya le ocurrió cuando se interesó por el suelo situado frente a Mercalicante en la antigua carretera de Madrid, y ahora se repite la situación. «Queremos que la apertura de Ikea en Alicante permita generar ingresos complementarios para el sector servicios de la ciudad, y que la gente no se limite a comprar los muebles e irse», señalaron ayer las citadas fuentes del Ayuntamiento. «Por ello es clave que la ubicación sea la idónea y no genere colapsos ni atascos».
La solución del tráfico no es la única exigencia municipal, toda vez que el Ayuntamiento también ha reclamado a Ikea que el 80 por ciento de los trabajadores del futuro centro sean de Alicante, al tiempo que prepara un convenio por el que la multinacional se compromete a aportar 2,7 millones de euros para diferentes programas de formación del personal en el ámbito del comercio.
Fuente: Diario Información 30/09/2008


