La caída de los alquileres en Valencia permite a firmas económicas situarse en zonas de lujo

El precio de los locales baja un 20% en un año y se ofrecen bonificaciones de renta o ayuda en traslados para atraer clientes

Oficinas. La contratación cayó un 44% en 2009, con una superficie bruta de 14.200 metros cuadrados, la menor en seis años. Este año se está activando la demanda de oficinas, cuyas rentas cayeron una media del 15%, hasta los 10,4 euros/m2/mes.

Industrial. En 2009, se contrararon 49.000 metros cuadrados de naves industriales, un 33% menos. Muchas empresas se trasladaron a recintos más pequeños. Las rentas cayeron un 15%. Oscilan entre 20-40 euros/m2/año.

Logístico. Se han contratado 30.000 m2 de superficie, un 75% menos. En el arranque de 2010 se ha contratado ya el doble de superficie por la caída de precios.

Hotelero. En 2009 se abrieron 9 hoteles. El ritmo de aperturas se ha ralentizado desde 2007 y se opta por reformarlos. El perfil de las zonas comerciales de lujo de Valencia ha cambiado en los últimos años. La crisis está, como no, detrás de ello. Si el mercado de locales en la capital del Turia se caracterizaba por su poca permeabilidad, es decir, determinadas marcas y sectores tenían casi vetada su implantación en algunas áreas, como la milla de oro de la capital, las calles Poeta Querol y Marqués de Dos Aguas, ahora la baraja se ha roto, entre otras cosas, por el ajuste a la baja de las rentas, según destaca un informe realizado por BNP Paribas Real State, división inmobiliaria del grupo de servicios financieros.

Con ello, han aparecido oportunidades que han aprovechado tanto primeras marcas, que han mejorado su ubicación o las dimensiones de sus locales, como otras de productos más económicos, sobre todo firmas textiles o franquicias, que se han asentado en zonas de lujo comercial. Esta tendencia se mantendrá este año e incluso a inicios de 2011, según destacó Joaquín Ivars, director territorial de Levante de la división inmobiliaria de BNP Paribas.

Ejemplos hay muchos. El año pasado, la cadena H&M abrió un local de 1.500 metros cuadrados en plena calle Colón, el área comercial por excelencia de la capital. Hasta ahora su presencia quedaba reducida a centros comerciales. Y en esta misma vía han puesto sus ojos marcas poco comunes en la zona como el Grupo Saturn (electrodomésticos, ordenadores y tecnología en general) o Apple (informática).

La perita en dulce de la moda, o zona prime lujo para los analistas donde se encuentran marcas como Loewe, Louis Vuitton, Bulgari o Hermes, ha cambiado ligeramente de perfil en los últimos tiempos. Cuatro firmas de complementos de lujo han dejado el eje de Poeta Querol y su espacio ha sido ocupado por firmas más comerciales y por el sector de la restauración, por ejemplo, con bares o locales de delicatessen como la tienda de Nespresso.

En estas zonas todavía quedan locales disponibles. En el entorno de la calle Colón la disponibilidad es del 4%, que aunque reducida es novedosa puesto que era una vía tradicionalmente saturada. Menores posiblidades de asentarse hay en la zona de lujo (Poeta Querol), con un 2% de disponibilidad. En el polo opuesto, según el informe de BNP Paribas, se encuentra la nueva zona de expansión (avenida de Francia y entorno de Cortes Valencianas), con un porcentaje del 20%.

Rentas

El constante reajuste de los precios está incrementando la demanda de locales en el arranque del año, según destaca el informe presentado ayer en Valencia. Las cantidades que los arrandatarios pagan a los propietarios por alquilar un local comercial han caído una media del 15-20% durante 2009. Los descensos más destacados se encuentran en la denominada primera línea comercial (calles Pintor Sorolla, La Paz o Cirilo Amorós), con un descenso del 29%, o en la segunda línea (plaza de España o San Vicente), con caídas del 22%.

Los propietarios no sólo han reducido los precios de los alquileres ante el riesgo de que estos quedaran vacíos durante mucho tiempo. Además, algo que no es exclusivo del mercado comercial sino de otros como el industrial, logístico o de oficinas, se están poniendo en práctica fórmulas contractuales nunca vistas hasta el momento, destacó Joaquín Ivars. Y es que, como explica gráficamente, «el cliente es el que lleva la batuta».

Ya no es extraño que en los contratos de alquiler negocien largos periodos de carencia, bonificaciones de renta o rentas progresivas, se incluyan las obras de acondicionamiento necesarias o el propietario colabore en el traslado o instalación del nuevo inquilino.

A la reactivación del mercado inmobiliario que detectan los expertos, sobre todo por los cambios de ubicaciones de empresas, se unirá el efecto que tendrá la llegada del AVE a Valencia a finales de año. Pese a ello, y aunque no se especificó, «la absorción de todo lo que tenemos va a costar unos años».

Las Provincias 02.07.10 (Ver noticia)

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