La guerra de precios asfixia a las empresas

La caída de la demanda por la crisis económica fuerza a compañías de gran consumo como Telefónica, Vodafone, Altadis, El Corte Inglés o Carrefour a multiplicar las promociones para no perder cuota de mercado.

Desde la industria textil a la de la alimentación, pasando por las telecomunicaciones, la automoción, el tabaco y hasta los contratistas de obra pública. Las empresas españolas se han enzarzado en una cruenta batalla comercial, a la caza del favor de unos clientes cada vez más sensibles al factor precio en su toma de decisiones de compra, que pone en serio peligro sus márgenes de rentabilidad.

La fuerte caída del consumo, que se ha hecho consistente desde el comienzo de la crisis, en 2008, ha reducido el tamaño de la demanda de productos y servicios, y obliga a las compañías a ajustar al máximo su oferta, en unos mercados altamente competitivos. Las promociones y descuentos se multiplican en las cadenas de ropa, las marcas blancas aumentan su presencia en los supermercados y los operadores de móviles rebajan precios a impulsos de los recortes de sus rivales.

Márgenes

Las compañías de gran consumo, que venden directamente al cliente final, están siendo las más afectadas por la creciente presión de los precios, que repercuten directamente en sus márgenes de rentabilidad. Esta circunstancia resulta especialmente crítica en las empresas de gran distribución, como Carrefour y Mercadona, que trabajan con márgenes de resultado de explotación sobre ventas por debajo del 3%. Estas compañías, además, trasladan la presión de precios a sus proveedores, que se ven obligados así a rebajar sus propuestas económicas si no quieren quedar fuera.

En el caso de las tabaqueras o de las operadoras de móviles, sectores especialmente activos en las rebajas de precios, la batalla por captar y mantener a los clientes está llevando a las compañías a una guerra directa con sus rivales, con respuestas inmediatas a los recortes de precio de sus competidores.

En las llamadas de móvil, los precios han bajado un 10% de media el último año, porcentaje de recorte que las tabaqueras han aplicado en poco más de una semana. Esta circunstancia obliga a las compañías a adaptar sus estructuras a la de empresas low cost, con gastos fijos decrecientes y una mayor externalización, ante la amenaza a sus márgenes de rentabilidad.

 

La batalla de precios ha alcanzado también a grupos alejados del gran consumo, ajenos habitualmente a este tipo de peleas. Es el caso de las constructuras, que han ajustado al máximo sus ofertas para acceder a la obra pública, ante el objetivo del Ministerio de Fomento de rebajar un 20% los costes de las contratos.

Inflación y deuda

Los recortes de precios se producen, además, en un contexto complicado para las empresas. En el último año, la inflación se ha disparado a entornos del 3%, lo que aumenta la factura con proveedores y estrecha aún más los márgenes. Además, a menor resultado de explotación menos generación de caja y, por tanto, mayor dependencia de los préstamos para financiar la actividad, con una banca que sigue con el grifo del crédito cerrado.

Durante 2010, la facturación en España de las grandes empresas españolas cotizadas se estancó en los 173.500 millones. Las ventas en el exterior crecieron un 14,24%, lo que permitió a la compañías cerrar el ejercicio con un incremento total de ingresos del 9,74%. El negocio en el extranjero representa ya más de la mitad del negocio de las grandes corporaciones españolas.

Empresas como Sacyr, Ferrovial y ACS, en el sector de las construcción, han reducido su negocio en España entre el 11% y el 21%, mientras que otras, como Gamesa o Telefónica, han salvado sus cuentas gracias el exterior.

LAS GRANDES BATALLAS

El súper vive la guerra más larga

La guerra de precios es, tras más de dos años de batalla exacerbada en el súper, un elemento con el que tienen que lidiar las empresas. Los fabricantes rivalizan con las marcas blancas, cuya cuota ha superado las expectativas y rebasa el 30%. Las cadenas no se quedan atrás. Carrefour fue un paso más allá y llegó a comparar en las estanterías de sus hipermercados sus tarifas con Mercadona.

El sector textil afila las uñas

Los descuentos antes de rebajas son una constante en el sector textil para animar el consumo. Cortefiel, Mango y Desigual han vuelto a adelantar esta primavera sus promociones. En Blanco, hay prendas con reducción de precios del 50% en algunas prendas, mientras que El Corte Inglés está inmersa en el verano fantástico, una campaña de descuentos del 30% en las marcas de moda.

Batalla encarnizada en el tabaco

La venta legal de cigarrillos cae a tasas del 25% y las marcas pierden participación, porque el consumidor quiere fumar barato. Philip Morris, Altadis-Imperial Tobacco,JTI y BAT se han enzarzado en una cruenta batalla de precios en los cigarrillos que les cuesta más de 18 millones al mes y pasará factura a sus cuentas. Altadis se acaba de rendir ante Philip Morris, pero la batalla no ha acabado.

Las operadoras no dan tregua

Telefónica, Vodafone y Orange, los grandes grupos de telefonía, protagonizan una encarnizada batalla por los clientes en un mercado saturado y muy competitivo que está llevando a las empresas a rebajar, mes a mes, los precios de entrada en servicios de móviles y ADSL. De hecho, en el último año, el precio medio de los servicios ha bajado un 9% y un 21% desde 2007.

Hoteles a la caza del cliente

La guerra de precios en el negocio hotelero se remonta a 2009. Tema recurrente en los encuentros de directivos, las tarifas son lo primero que tocaron los empresarios para intentar retener al cliente, con descuentos del 30%, 2×1 y promociones. “El problema de bajar los precios es subirlos después”, dicen en el sector. Lo es, pero quien no lo haga, que tire la primera piedra, informa Y. Blanco.

Guerrilla en el mercado del coche

El coche es la segunda compra más importante en la vida de un español. Sin embargo, las ventas han caído un 50% por la recesión. Fabricantes y concesionarios se han echado al monte para hacer frente a esta situación y el esfuerzo económico (precio respecto a salario) para comprar un automóvil nuevo ha bajado un 5% desde que empezó la crisis, informa G. Escribano.

Expansión 10.06.2011 (Ver noticia)

Si te ha gustado, hazlo social Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on Facebook
Facebook
Share on LinkedIn
Linkedin
Pin on Pinterest
Pinterest
Print this page
Print
Email this to someone
email
× WhatsApp