Los grandes del textil bajan precios y cierran tiendas para afrontar la crisis

Con la crisis apretando sobre los bolsillos, la opción preferente ha sido la rebaja generalizada de precios. Así se entiende que marcas como la catalana Mango, de un segmento de mercado medio, se haya adentrado en el terreno del bajo coste, con el lanzamiento de su línea ThinkUp, un conjunto de 90 prendas de precio muy reducido, a partir de 9 euros. Desde la firma explican que los motivos de la creación de esta nueva línea, que está en sus más de 1.200 comercios desde la última semana de agosto, pasa por la contención en la compra en los últimos meses: «Hay una situación obvia, generalizada, de crisis. Antes, en septiembre algunos artículos de la temporada ya estaban agotados. Había una compra compulsiva. Ahora es más meditada, quien antes se compraba tres abrigos ahora se queda con uno. Pero nuestro objetivo es que la gente pueda seguir accediendo a la moda», subrayan.

Conscientes de la fuerte competencia dentro de su segmento de rivales como H&M o las diferentes cadenas de Inditex, los responsables comerciales de Mango buscan fidelizar a sus clientes «con una colección más asequible -las prendas se mueven entre los 9 y los 60 euros- pero no por ello de peor calidad o de menos diseño».

La firma catalana exprimirá también las nuevas tecnologías para promocionarse. Con una campaña en la red social Facebook, Mango invita a sus usuarios a confeccionar su propia selección de prendas de la marca, premiando a uno de ellos con el conjunto de prendas que él mismo haya escogido.

Hugo Boss, más exclusiva

Mientras unas marcas lanzan guiños al bolsillo, otras optan por estrategias inversas. Es el caso de Hugo Boss, que ha decidido afrontar la crisis con un giro de 180 grados en su política comercial. El nuevo presidente de la empresa, Claus-Dietrich Lars (que anteriormente había llevado las riendas de otras firmas de lujo como Dior), llegó a Hugo Boss con la intención de reducir la presencia de la marca en grandes almacenes, especialmente importante para su filial española, que en abril mantenía 91 corners dentro de los centros de El Corte Inglés, que se ocupaba además de gestionar los pedidos.

Así, aunque desde la firma aclaran que «seguimos con nuestra presencia en grandes almacenes», reconocen que en los últimos cuatro meses han cerrado diez de esos puntos de venta, uno de ellos en A Coruña, y han asumido la gestión de esas tiendas. «Debido a una estrategia de la empresa se ha renegociado la presencia, porque algunos corners no estaban siendo rentables ni para nosotros ni para El Corte Inglés [que mantenía en plantilla a los cerca de 80 trabajadores de esos puestos]», señalan fuentes de Hugo Boss, que aclaran que apuestan por los emplazamientos más exclusivos.

«No estamos ya en una época de expansión masiva sino más estratégica». En este sentido, la firma alemana, que quiere extremar el control sobre su marca y reforzar la imagen de exclusividad como factor diferencial, ha decidido recuperar sus centros franquiciados e incorporarlos a su red de tiendas propias, que se compone ahora de 5 puntos de venta de bandera y otros seis outlet, uno de ellos en Vigo.

Expansión de Lefties

La fiebre de los outlet también ha encendido al gigante Inditex, que ha apostado por la expansión de sus centros de liquidación de saldos Lefties para complementar su facturación. Así, el número de establecimientos de esta enseña (que no es marca propia sino que está integrada a todos los efectos dentro de Zara) se ha incrementado un 50% en lo que va de año, al pasar de los 60 que contabilizaba en enero a los 90 actuales, repartidos en cuatro países (España, Francia, Portugal y México).

Apuesta similar a la de Adolfo Domínguez, que cuenta ya con 20 de estos centros de descuento, 11 de ellos en España.

La Voz de Galicia 14/9/2009

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