Más de una veintena de autónomos echan el cierre de su negocio cada día en la provincia de Alicante

Los sectores del comercio, la construcción y la hostelería siguen siendo los más castigados por la crisis entre enero y febrero

La crisis sigue castigando a uno de los colectivos más sensibles, aunque también uno de los más numerosos en el tejido empresarial de la provincia. Desde que comenzara el año 2010 más de una veintena de autónomos alicantinos se han visto obligados a cerrar sus negocios cada día.

La drástica caída de la demanda y los problemas de financiación siguen siendo los principales factores que limitan el mantenimiento en el mercado de la mayoría de trabajadores por cuenta propia, según apunta Rafael Pardo, presidente de la Asociación de Trabajadores Autónomos (ATA) en la Comunidad.

Al cierre del pasado mes de febrero, el censo de emprendedores alicantinos aún superaba la barrera de los 100.000. No obstante, los 115.166 en activo suponen 1.193 menos de los que se registraban al cierre de diciembre pasado. «El año 2009 puede pasar a la historia como uno de los peores para los autónomos», subrayaba Pardo. No en vano, en el último ejercicio, el número de negocios se desplomó en la provincia al registrarse 9.730 bajas.

En los inicios de este año, los sectores más afectados continúan siendo la construcción, el comercio, la hostelería o la industria. El del ladrillo, pese a ser la segunda actividad con mayor implantación de autónomos (17.491) derivada de la época del «boom» inmobiliario, es la que más sufre los efectos de la recesión. Más de 390 trabajadores por cuenta han cerrado su actividad ante el severo ajuste que aún sigue atravesando el sector.

Paralelamente, el del comercio lidera el censo de negocios abiertos, con más de 33.400, aunque en los dos últimos meses casi cinco establecimientos se han visto obligados a cerrar su puertas aun siendo uno de los periodos del año más favorables para el sector comercial al estar vigente la época de rebajas. Al mismo tiempo que la construcción vivía hace unos años la etapa más desarrollista que se recuerda, florecieron los negocios comerciales en las zonas de expansión, así como los hosteleros. De ahí que, también ahora, los nuevos bares, restaurantes y cafeterías que abrieron al abrigo de aquel expansionismo sufran los efectos de la crisis.

En la provincia se contabilizan más de 14.200 negocios de hostelería al cierre del pasado mes de febrero. No obstante, suponen 117 menos que a finales de 2009.

En el balance provincial de la asociación ATA, sólo registran un repunte las actividades financieras y de seguros y las relacionadas con el ámbito educativo en los dos primeros meses del año. Pardo atribuía este avance a «que muchos parados buscan una salida a la crisis abriendo negocios en el sector de la intermediación financiera y también los que buscan su primer empleo se hacen trabajadores autónomos como profesores de informática o estudios técnicos que ofrecen sus servicios a distintos colectivos o entidades», añadía Pardo.

«Estamos tocando fondo, caer más es imposible»

Diario Información 20/03/2010

Si te ha gustado, hazlo social Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on Facebook
Facebook
Share on LinkedIn
Linkedin
Pin on Pinterest
Pinterest
Print this page
Print
Email this to someone
email
× WhatsApp