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Se mantiene la ruptura de la lealtad a las marcas

por | Nov 3, 2010

La percepción económica de los consumidores parece haberse estancado. En términos gráficos, el Índice de Comportamiento del Consumidor de Millward Brown refleja que las actitudes ante la economía se desenvuelven en un clima negativo, con eventuales oscilaciones. En octubre ha tocado un descenso en las perspectivas del consumo.

Ante este vértigo en la esfera de lo colectivo, los ciudadanos han aprendido a gestionarse ante la crisis definiendo estilos de vida más austeros y, sobre todo, más cautelosos ante los riesgos potenciales de la situación. Hay varios elementos a nivel micro. Se mantiene la ruptura de la lealtad a las marcas, o lo que es lo mismo, el precio sigue siendo un factor determinante en las decisiones de compra, en donde tienen ventaja las marcas de la distribución. En este sentido, octubre supone una leve reversión sobre la tendencia que venía dibujándose desde julio.

Se ha superado el paroxismo sobre el control de los gastos en el hogar, pero se han definido modos de vida más austeros, con menos salidas, menos ocio en la calle o en locales, menos salidas turísticas, vacaciones más cortas, etc. Sin descender a la privación la vida de los españoles se ha hecho más austera, precavida, ahorrativa y hogareña.

Se desconfía de compras que supongan elevadas inversiones domésticas o compromisos a largo plazo, de ahí la renuencia de contratar hipotecas o préstamos, productos financieros de cierta complejidad, comprar coches, pisos, muebles o reformas en la casa. Pero a cambio, se liberan relativamente las presiones sobre los pequeños electrodomésticos, los ordenadores, pequeños complementos, productos de belleza y similares. La aversión al riesgo se mantiene como un rasgo estructural, cimentada por la desconfianza hacia el rumbo económico del país.

Marketing Directo 03/11/2010 (Ver noticia)

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