Valencia: La reforma interior de la plaza Redonda se retrasa hasta otoño

Los vendedores irán a un mercado provisional en la plaza Lope de Vega, una instalación que debe autorizar la Generalitat

LAS CLAVES

·         Reforma. Los vecinos han firmado con AUMSA las obras en el interior de los edificios.

·         Negociación. Bellver ha querido que toda la intervención se haga por consenso con todos los comerciantes afectados.

·         Entorno. La reforma de la plaza impulsa la rehabilitación de varias fincas en los accesos.

·         Diseño. La marquesina marcará el aspecto de toda la plaza.La reforma del interior de la plaza Redonda tendrá que esperar. La previsión que maneja el gobierno municipal es iniciar las obras después del verano, probablemente a finales de año, una vez se adjudiquen las obras de un proyecto que todavía está en redacción.

El traslado de los vendedores (hay 48 puestos en el anillo alrededor de la fuente) debía iniciarse a partir del 20 de marzo, aunque a día de hoy no hay fecha para la instalación de los puestos provisionales.

La idea que ha negociado el Ayuntamiento con los vendedores es que la instalación provisional ocupe parte de la plaza Lope de Vega. La Conselleria de Cultura, al estar a escasa distancia la iglesia de Santa Catalina, debe dar la autorización de los puestos.

La intención es que del recinto sea similar al de la Feria del Libro, con módulos que formen un triángulo. El centro servirá de almacén, en un diseño que también ha sido negociado con la mediación de la asociación de comerciantes del centro histórico.

La reforma de la zona interior de la plaza Redonda será la culminación de una rehabilitación madurada durante años y donde ya se ha terminado la primera fase, que engloba la intervención en las fachadas y cubiertas de los 15 edificios.

Sólo por citar dos datos que dan idea de la complejidad de las obras, los andamios ocuparon una superficie cercana a los 4.000 metros cuadrados, mientras que en los tejados se colocaron un millar de vigas de madera para sustituir a las dañadas.

Todas las fachadas fueron pintadas con el mismo color beige, mientras que también se cambiaron los marcos de la ventanas, las persianas y hasta el exterior de los comercios de las plantas bajas. Antes de eso, el Ayuntamiento tuvo que firmar un convenio con los propietarios de las viviendas y aprobar unas ordenanzas sólo para el proyecto.

Esto se debe a que muchos de los pisos no llegan a la superficie mínima que establece la legislación actual para que pudieran recibir una subvención. En la operación participaron la Generalitat y el Ministerio de la Vivienda.

Pero faltaba la parte más peliaguda, la que se refiere a la marquesina y los propios puestos. La estructura actual se remonta a los años 70 y tapa mucho la visión de las fachadas. En su lugar, lo que se conoce ya es que la marquesina estará exenta de pilares y se sujetará sólo con apoyos en las cubiertas de los nuevos puestos de venta.

Sobre esta última instalación, será similar a los actuales del mercado de Colón, grandes cubos con paredes en su mayor parte acristaladas. La clave del asunto y una de las razones del retraso del proyecto, es la petición del concejal de Urbanismo, Jorge Bellver, de que se contemplen varias alternativas para el empleo de materiales.

De este modo se habla de cristal, cerámica y metal como los tres principales en una combinación que todavía no se ha hecho público. El primero sería el idóneo, aunque los vendedores pidieron que no abundase debido a que demasiado sol dañaría los tejidos expuestos en los mostradores.

En todo caso, la superficie será menor que la actual marquesina. Las últimas obras acometidas en la plaza ha sido en los accesos, donde se han sustituido y reforzado los falsos techos, lo que completa así la limpieza y adecuación de todas las fachadas.

Las Provincias 17.04.10

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