Centros históricos: Fiebre por la peatonalización

Las actuaciones comienzan siempre con reticencias por las obras, pero acaban siendo elogiadas

El proceso para liberar del tráfico los centros históricos de las ciudades parece imparable y son numerosas las ciudades donde se ha limitado el paso de vehículos y se han cedido calzadas a los viandantes. Sin embargo, la existencia de experiencias negativas en algunos municipios donde los comerciantes aseguran que las actuaciones han provocado el cierre de numerosos establecimientos, aconsejan llevar a cabo este tipo de actuaciones con el mayor consenso posible con los ciudadanos.

LA SAFOR

Gandia apostó hace 25 años por la peatonalización del centro

La ciudad de Gandia fue de las primeras de la Comunitat Valenciana en apostar por la peatonalización de sus calles, primero en el centro histórico y, después, extendiendo las obras a otras zonas.

Hace 25 años el consistorio impulsó un programa de renovación urbana que incluía, entre sus aspectos más destacados, el cierre al tráfico y la remodelación de varias calles del centro histórico. El conflicto, sin embargo, llegó cuando, hace doce años, el consistorio, animado por el resultado de las obras, dio un paso más y anunció la peatonalización de vías de mayor calado, entre ellas la mismísima calle Major, que entonces era la principal arteria comercial de la ciudad, la plaza del Rei Jaume I y espacios urbanos intermedios.

Un sector de los comerciantes y de los vecinos mostró su rechazo absoluto y auguraron que el cierre al tráfico supondría la muerte del comercio urbano. La realidad, sin embargo, ha demostrado que ocurrió todo lo contrario, y a partir de ese momento incluso hubo vecinos y profesionales de otras calles que demandaron obras en sus respectivas zonas.

La respuesta fue positiva y Gandia procedió a diseñar y ejecutar, paulatinamente, un plan de peatonalizaciones que ya ha conseguido que todo el centro histórico de la ciudad haya recibido ese tratamiento. En días de fiesta la circulación se corta por completo.

En unos días se inicia otro proyecto que marcará un antes y un después en la ciudad. El paseo de les Germanies, la principal arteria de la ciudad, va a peatonalizarse en el tramo que discurre por el centro, entre el cauce del río Serpis y el teatro Serrano.

En otras ciudades de la Safor las peatonalizaciones también han afectado a amplias zonas. Es el caso de Oliva y de Tavernes de la Valldigna, donde los centros históricos han sido tratados para cerrar o limitar el acceso a los coches.

LA RIBERA

Del recelo, a la reclamación de más actuaciones en Alzira

En la Ribera el temor que despertaba la peatonalización de las calles ha desaparecido por completo. Los comerciantes, reacios siempre a aceptar las obras y la desaparición del tráfico que supuestamente garantizaba la llegada de clientes, han acabado rindiéndose ante la evidencia. Tanto es así que en Alzira se ha pasado del recelo generalizado a pedir casi de manera unánime la ampliación de las superficies destinadas sólo al paso de viandantes.

La capital de la Ribera Alta puede presumir de haber frenado la degradación del barrio histórico de La Vila gracias en gran parte a la apuesta por peatonalizar las calles y restringir el paso de vehículos. La zona reverdece con la llegada de negocios, la apertura de oficinas administrativas y la restauración de muchas viviendas cuyos propietarios se han mudado allí en busca de tranquilidad y calidad de vida. En vista de los buenos resultados, las asociaciones de comerciantes de otras zonas han dado un paso al frente para reclamar que la peatonalización se extienda por el extrarradio de la Plaça Major para modernizar las calles más comerciales de Alzira.

En Cullera también fue la propia asociación de comerciantes la que presentó al consistorio un estudio para impulsar el comercio en el centro histórico con la peatonalización de diversas calles y más plazas de aparcamiento. que sin embargo no se ha llevado a cabo salvo en un tramo de la calle 25 d’Abril en el acceso a la playa.

En Carcaixent se inauguraron el pasado mes de octubre la reforma de las plazas Mayor y Miguel Hernández con una inversión de 477.000 euros. El ayuntamiento quiere impulsar la peatonalización del acceso al ayuntamiento, atravesado por la calle Marquesa de Montortal. Y otros municipios como Carlet, l’Alcúdia o Almussafes también han peatonalizado en los últimos años una parte de su casco histórico.

l’HORTA

«Las obras siempre son molestas, pero ahora da gusto»

En l’Horta varios municipios cuentan desde hace años con la zona comercial del caso urbano peatonalizada. Es es el caso de Sedaví, cuyas obras finalizaron en 2007, o Silla que hizo lo propio el año pasado. En ambos municipios los vecinos están encantados al ver reducido el tránsito de vehículos por el casco antiguo.

En Silla, los comerciantes que se ubican en la calle Valencia se mostraron, en principio, escépticos ante unas obras «que siempre son incómodas y eliminan de cuajo al cliente que pasa por la calle, mira el escaparate, y entra». Leonor Ballester, de Confecciones Rubio, en Silla, lo sabe bien. «Esos meses fueron duros pero ahora da gusto. Peatonalizar las zonas comerciales activa las ventas», asegura. Rafael, por su parte, -propietario de Calzados Luque- es de la misma opinión aunque asegura que «hay que prever una zona de aparcamiento cercana para los vehículos». El Ayuntamiento de Silla está realizando ahora la segunda fase de peatonalización de la calle Valencia.

En Alfafar, parte de los Fondos del Plan E se ha empleado para la peatonalización del barrio la Fila. La peatonalización ha acabado con los problemas de inundación que tenían los vecinos de esta zona. Tras acabar la obras, los vecinos se quejan de la falta de plazas de aparcamiento.

En Torrent, el plan del centro histórico que está elaborando el ayuntamiento comportará la peatonalización de algunas calles. La primera experiencia ha sido en Sagra y Sant Cristòfol y, hasta la fecha, ha provocado quejas de los comerciantes que protestaron por la falta de consenso, ya que optaban por una peatonalización paulatina o por un cierre sólo algunos días de la semana.

En Paterna, no se ha llevado a cabo una peatonalización integral del casco histórico porque aún transitan los vehículos por la plaza del Pueblo y alrededores. En anteriores mandatos se estudió la posibilidad de imitar el modelo de Gandia y crear un centro comercial abierto, pero el temor a quejas vecinales y de comerciantes lo dejó en suspenso. Tras la elaboración de un plan de movilidad urbana, el estudio concluye que se puede recuperar el proyecto de peatonalizar la calle Mayor -donde se tira la «cordà»- para crear un eje, junto con la avenida Vicente Mortes, que «vertebre la vida social y económica», de tal forma que se configure un bulevar «donde la gente vuelva a coger el protagonismo de la calle».

EL CAMP DE MORVEDRE

Sagunt se plantea el reto de hacer peatonal el barrio medieval y judío

Peatonalizar el caso histórico de Sagunt, el barrio medieval y judío situado a los pies del teatro romano y el castillo, es el gran reto de la capital del Camp de Morvedre. En total, esta esperada intervención supondrá una inversión cercana a los 175.000 euros y su ejecución se ha dividido en dos fases. El objetivo es instalar unos sistemas para el control de vehículos en la zona a la que sólo podrán acceder las personas que cuenten con una tarjeta digital de entrada.

La primera fase, con un presupuesto de 73.400 euros, ya ha sido licitada por el ayuntamiento con fondos propios dentro del Plan de Dinamización Turístico y en la actualidad están a punto de iniciarse los trabajos de supervisión arqueológica previos a la ejecución del plan. La siguiente etapa, valorada en unos 100.000 euros, se pretende iniciar tan pronto acabe la primera y el consistorio tiene prevista su financiación con los fondos del Plan Confianza de la Generalitat.

Fuera de Sagunt, el otro municipio del Camp de Morvedre que está impulsando la peatonalización de su centro es Albalat dels Tarongers, por el contrario, en la subcomarca de Les Valls todavía no se ha concretado ningún proyecto, pese a que Benavites estudia peatonalizar el entorno de su torre.

LA MARINA ALTA

Conflicto de intereses entre  los comerciantes y los bares

Todos los proyectos de peatonalización en la Marina Alta han despertado reticencias que, salvo casos contados, se han diluido cuando, una vez acabadas las obras, los vecinos han descubierto las ventajas de liberar de tráfico céntricas calles de sus núcleos antiguos. Así ocurrió en la calle Loreto de Dénia, hoy repleta de negocios de hostelería, el centro histórico de Xàbia o la calle Puríssima Xiqueta de Benissa, cuya peatonalización fue posible gracias a los fondos del primer Plan E.

Sin embargo, funcionan mejor las peatonalizaciones sin marcha atrás que el cierre de calles a determinadas horas. En la calle Marqués de Campo de Dénia, que es el principal bulevar comercial de la comarca, siempre se desata un gran debate cuando los hosteleros proponen ampliar en los meses de verano las horas de cierre. Esa medida, que beneficia a bares y restaurantes, no convence a los comerciantes, que prefieren que la avenida esté abierta al tráfico para que sus clientes puedan hacer sus compras con más comodidad.

Algo parecido ocurrió en la plaza del Mercat de Xàbia, donde los vendedores del mercado de abastos también rechazaron la peatonalización integral. Creen que esa iniciativa espantaría a sus clientes, que preferirían acudir a una gran superficie comercial donde aparcar no es un problema. Con todo, todos esos proyectos no han dejado de ser ensayos de la peatonalización que se avecina. El proyecto de ARI (Área de Rehabilitación Integral) del barrio de les Roques de Dénia, las actuaciones de «Dénia Futur» en el centro histórico de esta ciudad o el Plan de Acción Comercial de Calp sí que son apuestas decididas por recuperar espacios urbanos para los viandantes.

Levante 28/02/2010

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