Los clientes apasionados son los mejores embajadores de una marca. A veces se corre el peligro de pensar demasiado en ellos y no lo suficiente en el resto de clientes, la gran masa que hace realmente rentable un negocio. Pero, en general, dedicarles atención extra merece la pena.
Un gran ejemplo de la influencia de los apasionados es una iniciativa de Amazon para promocionar su lector Kindle (libro electrónico de Amazon): el programa See a Kindle in Your City pone en contacto a propietarios del aparato con otros interesados, para que lo puedan ver en acción. ¿Quién mejor que un fan para explicarte cómo funciona y contarte las ventajas de un producto complejo e innovador?
Fuente: Bajo la Línea 01/12/2008


