La situación económica desploma la confianza de los consumidores hasta su mínimo histórico

La confianza de los consumidores cayó en junio a su mínimo histórico por el estancamiento económico, la subida del petróleo y la inflación alta. El Instituto de Crédito Oficial (ICO) admite sin ambages que estamos «en crisis», si bien advierte que las empresas españolas continúan su expansión internacional como demuestra el buen ritmo de las líneas de crédito público.

Si hace un año el indicador de percepciones que elabora el se situaba en una media de 92,7 puntos, al cierre de junio se quedaba en los 51,7 puntos, es decir, 41 menos en sólo doce meses cuando lo habitual en ejercicios anteriores era una variación intertrimestral inferior a cinco puntos. Es su valor más bajo desde que se inició esta serie estadística en septiembre de 2004, pero en la Administración creen que si ese recuento se remontase más allá «seguramente» no se registrarían datos tan negativos hasta el anterior período de estancamiento, a principios de la década de los noventa.

No obstante esa inseguridad económica, las empresas mantienen sus proyectos de expansión, así como las inversiones destinadas a incrementar su competitividad y productividad. Al menos, así lo señaló este jueves el presidente del ICO, Aurelio Martínez, al dar casi por seguro que tendrá que aumentar sus cuatro líneas de financiación antes de que termine el año dado el elevado grado de demanda existente, que también denota las dificultades por parte de aquellas para obtener préstamos de las entidades financieras por culpa de la crisis internacional de liquidez. En todas ellas se ha agotado más de la mitad de la dotación económica disponible para 2008 (por ejemplo, en ayudas a la internacionalización se ha alcanzado el 70%, por lo que su ampliación ya ha sido solicitada), tanto para las pymes como para los emprendedores.

El comercio y la reparación de vehículos han sido las actividades que más créditos solicitaban, junto al transporte o la producción y distribución energética. Por territorios, la mayor demanda del primer semestre se registró en Cataluña, la Comunitat Valenciana y Navarra.

Esa fue la cara «positiva» de los datos del ICO, la negativa es que el consumo no tiene visos de recuperarse a corto plazo porque los consumidores perciben dificultades por casi todos los lados.

Los consumidores, en cualquier caso, continúan con una percepción mucho peor de la propia marcha de la economía que de sus finanzas personales, al igual que sus expectativas para los meses próximos son mejores que las que tienen respecto al momento actual. En total, van cuatro meses consecutivos de descensos, que han provocado que también los jóvenes (de 16 a 24 años), normalmente los más optimistas, se contagien del pesimismo generalizado.

Fuente: Las Provincias 04.07.08

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