En 2005, las falsificaciones de productos de marcas alcanzaron un valor de 200.000 millones de dólares, según un estudio publicado por la OCDE, que no incluye al comercio por internet, informó el periódico económico Expansión.
Las marcas son productos que activan la economía ya que crean puestos de trabajo y permiten la creación y la innovación industrial, mientras que las falsificaciones están relacionadas con redes delictivas de blanqueo de dinero y tráfico, según la INTERPOL.
En España la protección de la Propiedad Industrial ha sido débil por parte de la justicia, que considera mayoritariamente que si el consumidor sabe que adquiere una copia no hay estafa.
Sin embargo, las reformas de la ley de patentes de 1986, de la ley de marcas en 1988 y 2001 y la directiva de 2006 apuntan a que el infractor pague por los daños ocasionados con la falsificación y establecen que los productos piratas no pueden ser fuente de beneficios.
Marketing Directo 03/03/2009


