Los híper y los súper presionan para seguir pactando la demora de pagos

• La industria alimentaria y los productores critican que actualmente cobran al cabo de más de 90 días

• La nueva ley de morosidad prevé eliminar la dilación negociada y obligar a las cadenas a pagar en 60 días

A los hipermercados y supermercados no les gusta el texto actual de reforma de la ley contra los impagos en el comercio. Hasta ahora la gran distribución podía demorar el pago a los proveedores previo pacto con estos, pero la nueva norma obligará a las cadenas a pagar en, como mucho, 30 días los productos perecederos y en 60 el resto de artículos de alimentación y consumo a partir del 2013. Los pagos desde las administraciones se harán a 30 días.

Las patronales de súper e híper pidieron ayer que se mantenga la cláusula de negociación de manera que las partes puedan llegar a un acuerdo de pago a 90 días, ya que «cumplen escrupulosamente con sus obligaciones de pago», mientras que los productores y proveedores denuncian que, por culpa de la negociación, cobran a entre 90 y 120 días.

La Asociación Nacional de Grandes Empresas de Distribución (Anged), la Asociación Española de Distribuidores, Autoservicios y Supermercados (Asedas) y la Asociación de Cadenas de Supermercados (Aces), lanzaron una nota conjunta para pedir que se elimine «cualquier discriminación hacia la distribución alimentaria, a la que se exigen plazos que no rigen para ningún otro sector económico». Las patronales, que representan a firmas como Alcampo, Carrefour, El Corte Inglés, Lidl y Mercadona, aseguran que «cumplen con los plazos de pago», «por lo que no se puede hablar de morosidad» para cambiar la ley vigente.

POR CONTRATO / «Cumplir cumplen, claro, porque el gran problema es que la ley actual les permite hacernos firmar un contrato, por ejemplo, para cobrar a 140 días», explica el responsable de Economia Agraria de Unió de Pagesos. «La propuesta ya no es buena, pero solo nos faltaría dejar la ley como está», critica. «Los plazos de pago en la gran distribución, según datos del Banco de España, demuestran que hipermercados y supermercados juegan con una demora que ronda los 80-90 días, cuando en los países vecinos se mueven en 57 días», dice desde la Federación Española de Industrias de la Alimentación y Bebidas (FIAB).

La gran distribución, sin embargo, difiere de las cifras que da la FIAB, y asegura que «el tiempo medio de cobro de la industria alimentaria fue de 47 días en el 2008». Las patronales, además, piden que en caso de suprimirse la posibilidad de negociación, queden sujetos «a los mismos plazos que el resto de los sectores económicos (60 días)».

HASTA 120 DÍAS / Pero las diferencias sobre la nueva norma no terminan aquí. Fuentes de la industria agroalimentaria consideran, además, que la ley podría ser «muy negativa» y provocar que los aplazamientos aumenten hasta 120 días. Sería así en caso de que el límite dispuesto en la norma (30 o 60 días) empezara a contar desde la fecha de recepción de la factura y no desde que se recibe la mercancía. La proposición de ley debe pasar ahora por el Senado.

Según Unió de Pagesos, la media de plazo de pago de «las grandes empresas de la distribución» está en «unos 120 días». «Es injusto, porque el cliente va al súper y paga su producto allí, pero ellos no hacen lo mismo con nosotros. Los proveedores estamos haciendo de banca a la gran distribución», dice Cabré.

El Periódico 27/3/2010 

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