Los mercados municipales de Barcelona reciben 65 millones de visitas al año y facturan entre 950 millones y 1.100 millones de euros. Se calcula que cada familia gasta una media de 518 euros al mes en alimentación.
Cada cliente que entra en un mercado gasta una media de 53,38 euros, aunque esta cantidad cambia mucho en función de la hora y del día. Así, una mañana entre semana el gasto es de 36,46 euros y por la tarde, de 43,19. Los viernes por la tarde y los fines de semana la cifra se eleva a una media de 65 euros, según un estudio presentado ayer por el Ayuntamiento de Barcelona.
Los mercados municipales de la capital catalana emplean a unas ocho mil personas. De éstas, 7.442 trabajadores son a tiempo completo y 659 empleados a tiempo parcial. Barcelona cuenta con 40 mercados en actividad. Las ventas de estos centros representan entre el 7,5% y 8,7% del conjunto del comercio minorista de la ciudad. Un 85% de los clientes de los mercados va a la compra a pie.
El estudio resalta el papel dinamizador de estos equipamientos para los establecimientos de su entorno, y el estímulo comercial que supone la incorporación de supermercados en el interior de los mercados, beneficioso para ambas partes, ya que el 60% de los clientes compra en el supermercado del interior del mercado, y un 40% en las tiendas del entorno.
Calidad de vida
El tercer teniente de alcalde del ayuntamiento, Jordi William Carnes, afirmó ayer que los mercados son un valor a preservar, y más en crisis, ya que generan empleo, refuerzan el comercio de proximidad y hacen barrio y ciudad.
Añadió que Barcelona es un modelo de calidad de vida por tener cuarenta mercados, a diferencia de otras ciudades europeas, equipamientos que son garantes de la salud por su especialización en producto fresco. Los productos más adquiridos son el pescado y el marisco (con una cuota del 78%) y la carne (74%), que actúan como motores.
Expansión 17-06-09


