Tengo tres tarjetas de fidelización que uso en gasolineras: Travelclub para Repsol, la tarjeta de BP y la Cepsa. Pero donde más suelo repostar en el Repsol, así que las otras las uso de forma circunstancial cuando estoy en carretera y no tengo ninguna gasolinera de Repsol a mano.
El otro día iba por la autopista y paré en una de Cepsa para llenar el depósito y me llevé una desagradable sorpresa. Al pasar al tarjeta de Cepsa observé que me habían quitado todos los puntos que tenía anteriormente y empezaba de cero. Le pregunté a la persona que me había cobrado cual sería el motivo y dijo que lo desconocía, yo me imagino que me habrán caducado, pero ni siquiera me han mandado un e-mail.
Mi sensación fue muy mala, sentí como si hubieran robado, eran pocos puntos pero eran míos. La conclusión es obvia, si me quitan los puntos que no he gastado, no voy a volver a pisar una gasolinera de esta marca, así de sencillo, así de fácil.
Este es un ejemplo de cómo tener una tarjeta antifidelización o de cómo maltratar a un cliente.
Fuente: Markarina 11/09/2008


