Una gran idea: una tienda rotativa, una especie de pop-up store que las marcas se turnan para ocupar, situada en una de las mejores localizaciones posibles, un aeropuerto (de momento, en Glasgow). Se llama Planeshop y permite la visibilidad e interacción con el consumidor de un punto de venta/showroom, pero con un coste y tiempo limitado.
En la misma línea, la empresa BrandNew Stores pretende crear una cadena de tiendas que funcionen como espacios temporales para las marcas (en Holanda).
Bajo la Línea 11/11/2009


