Uno de cada cinco trabajadores de la Comunitat está parado

El paro no baja los peldaños de esa escalera que, según los analistas, conducirá a la economía española tocar fondo algún día de estos. El desempleo no desciende escalón por escalón, sino que rueda en un batacazo interminable que ya ha dejado a cuatro millones de ciudadanos sin trabajo, la mayor cantidad de parados en la historia de España.

 

Los datos de la Encuesta de Población Activa publicados ayer son sobrecogedores, y entierran en los lugares más ignotos los anuncios realizados esta semana de que existen indicativos económicos positivos. Durante los tres primeros meses del año se produjo la mayor caída del empleo en España desde 1976, los 800.000 nuevos parados acumulados de enero a marzo son más del triple de los ciudadanos que se sumaron a listas de desempleo durante el mismo periodo de 2008.

 

La Comunitat registra ya casi medio millón de parados, concretamente 491.200, una cantidad jamás alcanzada. Si bien es evidente que la población ha aumentado significativamente, la crisis actual no había generado una cantidad de desempleados tan importante como la registrada durante 1994, cuando se alcanzaron picos de hasta 406.000 desocupados. Aquel triste récord se ha batido en este primer trimestre de 2009, una cantidad brutal que, no obstante, porcentualmente no es la mayor sufrida en tierras valencianas (durante el primer trimestre de 1994 se superó la tasa del 25%, seis puntos porcentuales más que actualmente).

 

El numero de ocupados valencianos ha descendido en 120.900, algo que ocurre en todas las regiones de España, si bien la pérdida de ocupación en la Comunitat es una de las más importante, y lo mismo sucede, lógicamente, con los incrementos del paro, que continúan devorando el armazón del escenario sobre el que se desarrolla la economía.

 

Los malos datos del mercado laboral se amontonan. El desempleo aumentó en el primer trimestre del año en la Comunitat en 109.500 personas, casi un 30% más que en el trimestre anterior y más del 103% respecto al mismo periodo de 2008. Las medidas de las diferentes Administraciones públicas no frenan la acelerada marcha del paro valenciano, que se sitúa en una tasa del 19,20% (dos puntos por encima de la media nacional, y la sexta más elevada del país tras Canarias, Andalucía, Extremadura, Baleares y Murcia).

 

Incorporación de trabajadores

La población trabajadora en la Comunitat alcanza los 2,5 millones de personas, de las cuales dos millones están ocupados y el resto, uno de cada cinco, en paro.

 

La inmigración, que en su día impulsó la economía y la cifra de cotizantes, es también el origen de un incremento demográfico de población joven que ha supuesto que la Comunitat sea la segunda región de España, sólo por detrás de Andalucía, donde más personas se han incorporado a un mercado laboral exhausto.

 

Respecto al mismo trimestre de 2008, el paro subió en todo el país, de manera especialmente significativa en Aragón (120,3%), seguida de Cataluña (114,1%), Murcia (110%) y la Comunitat Valenciana, donde se ha pasado de 250.000 desempleados a casi el doble, un incremento del 103,78%.

 

En cuanto a la destrucción de empleo, del número de ocupados, el descenso de 120.900 empleados respecto al trimestre anterior supone el segundo mayor de España, sólo superado por la variación en Cataluña (168.800 menos).

 

En un año, el porcentaje de la caída de la ocupación en la Comunitat es del 8,79%, el segundo mayor de España, sólo por detrás de Canarias.

 

Elena Salgado salió ayer a la palestra, como gran responsable del Ejecutivo en materia económica, a explicar unos datos que dejan en evidencia al fondo local que, precisamente, ella gestionó unos meses atrás, desde su anterior función como ministra de Administraciones Públicas, un plan de inversiones que apenas ha parapetado a la sociedad española. La tasa de paro nacional se ha situado en el 17,36%.

 

El porcentaje es particularmente llamativo si se tiene en cuenta que hace unos meses, pocos, el ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, estimó que en el futuro, es decir, ahora, la tasa se situaría «más cerca del 10% que del 11%». Los cálculos del anterior ministro de Economía, Pedro Solbes, fijaban el desempleo en el 15,9% para 2009.

 

Salgado aseguró que el primer trimestre del año «va a ser el de mayor caída del empleo» y que los datos del Gobierno apuntan «a una clara inflexión a partir del mes de abril». Curándose en salud, la vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega aseguró que el Ejecutivo no hace «vaticinios, y menos apocalípticos» , sobre la posibilidad de que en España se alcancen los cinco millones de parados.

 

La mayor parte de los nuevos parados españoles procede de trabajadores que perdieron su empleo, lo que conlleva desaparición de empresas y empobrecimiento del tejido productivo. También hubo récord en colocaciones destruidas. En doce meses, el número de contratos cayó en 1.311.500, la mitad entre enero y marzo, el mayor descenso en 32 años. Por primera vez desde 1994 los varones sin trabajo superaron a las mujeres. Pese a todo la tasa de paro masculina (16,86%) es menor que la femenina (18,01%).

 

 

Camps pide corresponsabilidad

Las reacciones frente a los datos son casi unánimes al señalar su gravedad, si bien cada uno mira hacia lugares distintos a la hora de repartir culpas y responsabilidades.

 

Mariano Rajoy aseguró ayer en Villarrobledo (Albacete) que las cifras, a su juicio, «no son una estadística», sino «un drama nacional». Para el líder del PP, la «única» medida del Gobierno es «aumentar el gasto público», y achacó al Ejecutivo «una incompetencia estratosférica».

 

«No ha habido un Gobierno como este, el peor de la historia», pero «eso que hay ahí es lo que nos ha tocado», señaló Rajoy.

 

El conseller de Economía, Hacienda y Empleo de la Generalitat, Gerardo Camps, afirmó que es «urgente» una conferencia de presidentes autonómicos para hablar de «situación económica y del mercado de trabajo» y que la «corresponsabilidad sea de todos». Camps instó al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, a adoptar medidas, o no podrá ser calificado «más que como el presidente del paro».

 

El secretario general del PSPV, Jorge Alarte, aseguró que los datos son «dramáticos» y pidió al presidente de la Generalitat, Francisco Camps, que deje de hablar de «regalos y amigos» para dedicarse «a lo importante». La secretaria de Organización del PSOE, Leire Pajín, consideró que se deben contextualizar los datos en «el peor momento de la crisis económica» e indicó que se debe «trabajar sin descanso» y «seguir protegiendo a quien pierda el empleo».

 

CC. OO.-PV aseguró ayer que las medidas del Gobierno central y la Generalitat «no están teniendo ningún efecto de contención». El secretario general de UGT, Cándido Méndez, calificó los resultados de «pésimos» y «fatídicos» y reiteró su rechazo al «oportunismo» de la patronal CEOE con sus últimas propuestas de reforma laboral.

 

El Consejo Superior de las Cámaras de Comercio reclamó un plan global contra la crisis. La Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) consideró que los datos de la EPA manifiestan que se están cumpliendo sus peores previsiones, y confió en que el nuevo Gobierno, y sobre todo Elena Salgado, atienda las propuestas de la patronal.

 

Las Provincias 25/04/2009

Si te ha gustado, hazlo social Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on Facebook
Facebook
Share on LinkedIn
Linkedin
Pin on Pinterest
Pinterest
Print this page
Print
Email this to someone
email
× WhatsApp