Valencia: Los comercios del centro se modernizan

Los comercios de la calle Trench, en el centro histórico de la ciudad. Hospedarse en el centro histórico de Valencia ya no consiste únicamente en dormir en una cama ajena. Ahora los turistas que visiten la ciudad pueden descansar en una habitación ambientada en el siglo XV y comprar las antigüedades que la decoran. Una caja de bombones personalizada puede ser el obsequio perfecto para recordar su paso por tierras valencianas.

La Asociación de Comerciantes del Centro Histórico de Valencia quiere que los establecimientos ubicados en las calles con más historia de la ciudad se impregnen de originalidad. Por ello, ha lanzado junto a la Conselleria de Industria, Comercio e Innovación una guía informativa para acercar la innovación al pequeño y mediano comercio mediante el intercambio de experiencias.

Unas prácticas que se clasifican en función del tipo de innovación (en posicionamiento, tecnológica, en recursos humanos, en responsabilidad social de la empresa, en imagen y marca comercial, y en atención al cliente y fidelización) y que se ilustran a través de 20 experiencias llevadas a cabo por empresarios del centro histórico. Cualquier tienda puede añadir su particular dosis de novedad para que su negocio prospere en clientes y reconocimiento.

Uno de los mejores ejemplos es el caso de La Casa Azul Vinos & Rooms. A escasos metros del mercado central, un pequeño hotel ofrece habitación a los visitantes. Hasta aquí no hay nada novedoso. Su singularidad reside en que sus tres estancias rinden homenaje a Valencia al recrear épocas de su historia. Además, se puede adquirir el mobiliario, deleitarse el paladar con uno de los vinos de las Bodegas de Enguera y evadirse con un libro de la prestigiosa editorial Franco Maria Ricci. Una reinvención del concepto de alojamiento que atrae al público extranjero.

En la herboristería J. Navarro la decoración y la distribución del género corre a cargo de una diseñadora gráfica. La amplia gama de productos propios se puede comprar a través de la red y los consejos del herbolario pueden seguirse a través de diferentes televisiones locales. Un completo pack para llevar una vida sana que se aleja de las tradicionales tiendas de hierbas.

El progreso tecnológico de los últimos años ha sido imponente y muchos son los establecimientos que han optado por no quedarse atrás. En algunas farmacias ya no se busca un medicamento entre los diversos pasillos de estanterías, ahora los farmacéuticos recogen los fármacos desde un tobogán. La Farmacia Boix, ubicada en la calle Xàtiva, dispone de un sistema robotizado de almacenaje que permite ahorrar tiempo y controlar adecuadamente el stock. Además, la botica se convierte en una improvisada consulta médica donde los clientes pueden conocer su estado de salud a través del uso de pantallas táctiles.

 

La innovación también puede conjugarse con la responsabilidad social. En la zapatería Begoña de Sobrecueva, además de zapatos elegantes y cómodos, los clientes pueden contribuir con sus compras en una buena causa social. Ya es la quinta edición que este establecimiento lanza la iniciativa «Bolsos para…», este año dedicado a la lucha contra el cáncer. 27 artistas plasman su arte en 27 bolsos que son expuestos en el Museo de la ciudad y que salen a subasta para recaudar fondos para la AECC. Piezas de arte solidarias que en años anteriores sirvieron para luchar contra el Alzheimer y ayudar a las mujeres maltratadas.

Un horario laboral que se adapte al ritmo de vida actual es una de las principales preocupaciones cuando se busca trabajo. Según Julia Martínez, «uno de los mejores sistemas de innovación es adaptar los horarios a los clientes, como abrir los domingos para todos los turistas que nos visitan». Las tiendas de decoración Bañón observaron que muchos de sus trabajadores abandonaban la empresa. Ahora, un plan de trabajo específico basado en turnos intensivos permite que los empleados puedan disfrutar de una mañana o tarde libre y, con ello, conciliar mejor su vida laboral y personal. El establecimiento de alimentación, La Despensa de la Reina, ha optado por abrir ininterrumpidamente de 10 a 21 horas todos los días de la semana. «Un nuevo concepto de comercio que ofrece delicatessen y productos tradicionales», señaló Julia Martínez.

Una caja de bombones como obsequio siempre está en boga. Si a estos dulces les añades algún toque personal, puede que la sorpresa sea más grata. El estilo parisino de las bombonerías impregnan el ambiente de la confitería valenciana Nuatté. El cliente puede personalizar los bombones (con logos y anagramas en color o monocromo) y las cajas y envoltorios.

Una apuesta por la innovación que contribuye a aumentar el encanto de las céntricas calles del casco antiguo al mezclarse en perfecta armonía la novedad y la historia de los pequeños comercios.

Fuente: Las Provincias 06.08.08

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