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Caza desesperada de clientes

por | Nov 9, 2008

Comercios y agencias de viajes recurren a campañas agresivas con sms y llamadas para recuperar compradores ante la crisis

 

Un escaparate, repleto de carteles de oferta, ayer, en una tienda de muebles de Valencia. tiempos de crisis, época de innovaciones para captar clientes. Agencias de viajes, tiendas de ropa, talleres, concesionarios e incluso restaurantes se han agarrado a la publicidad agresiva para capear el frenazo al consumo. Mensajes y llamadas a los móviles, la estrategia para atraer clientes.

 

Este era un territorio hasta la fecha prácticamente reservado a bancos y compañías de telefonía móvil. Pero los establecimientos no se quejan ya de que vendan menos; es que la afluencia de personas que entran en un local se ha reducido a la mínima expresión. Y de esta forma, ¿a quién se vende? A pocos.

 

Hace unos días, una importante agencia de viajes llamó a un joven valenciano. «¿Te acuerdas del viaje que el año pasado hiciste a la nieve? ¿Quieres repetir este año? Pásate por aquí que tenemos descuentos». Fin de la conversación.

 

Era la primera vez que recibía una llamada de este tipo. Desde la Asociación Empresarial Valenciana de Agencias de Viajes (Aevan) informaron de que ellos, por el momento, no llevan a cabo esta práctica. «Puede que en algún caso en clientes de mucha confianza», aclararon.

 

Pedro Sáiz, presidente de la entidad, consideró que esta herramienta publicitaria es propia de las «agencias verticales», las de mayor importancia, donde sí se está notando más la crisis.

 

En cambio, en los establecimientos de menor tamaño, «el sector está estancado, pero tampoco estamos notando una recesión tremenda como en otros ámbitos». Pese a que pueda resultar paradójico, los viajes para esta Navidad «se mantienen», según Sáiz. No ocurre lo mismo con los destinos: se han incrementado todavía más los nacionales frente al extranjero.

 

Tampoco se conserva en buena forma el bolsillo. «Sí que se ha notado un descenso en el gasto de aproximadamente 200 euros. Pero no es nada alarmante comparado con la situación general».

 

Otra comunicación similar, pero en esta ocasión de una cadena de tiendas de ropa. Ahora el aviso desesperado de publicidad llega por mensaje. «Disfruta de un cálido invierno. Un 20% de descuento en chaquetas y abrigos». No es el único establecimiento de ropa -incluso de reconocidas firmas- que utiliza este método. Otro mensaje con igual objetivo que se está recibiendo en Valencia. «Si realizas cuatro compras durante este mes se aplica un 25% de descuento». El mismo recorte en los precios experimentan los trajes de caballero, añade el texto.

 

La Confederación Valenciana de Comercio anunció una caída «histórica» en las ventas de ropa y complementos de un 15%, según una responsable de la entidad.

 

Cinco euros de descuento

 

La misma destinataria recibe en esta ocasión un sms de una conocida franquicia de productos de aseo personal. El mensaje ofrece «cinco euros de descuento» por hacer determinadas compras en jueves, viernes o sábado.

 

Otra llamada. Ahora comunican desde un taller-concesionario de vehículos. «Se acuerda de su coche… Ahora debe tener nueve años; nosotros se lo podemos comprar». El hombre comienza a demostrar interés por vender su automóvil por el que no le ofrecerían ni la mitad de lo que el comunicante está dispuesto a pagar. Parece increíble.

 

A medida que avanza la conversación le informan de que la compra de su envejecido coche está condicionada a que él adquiera un nuevo turismo. También las ventas de vehículos han experimentado una brusca caída. Sólo durante el mes de octubre, el recorte fue del 46%, seis puntos superior al del resto de España.

 

Incluso desde restaurantes -las discotecas ya lo hacían antes- se reciben ya mensajes de este tipo para preparar el fin de semana o recordar que se celebra una cena temática un día determinado por si deseas reservar mesa. Desde la Federación de Hostelería de la Provincia de Valencia comentaron que en el plan de choque frente a la crisis, uno de los puntos sobre el que se trabaja es la «fidelización del cliente». A falta de nuevos comensales, lo importante es atar al que ya se tiene.

 

Desde la Asociación Valenciana de Consumidores y Usuarios (Avacu) confirman el incremento de este tipo de campañas publicitarias. «Hay que atraer al cliente y se recurre a técnicas que estaban ya olvidadas porque los clientes no escaseaban».

 

Ahora, en cambio, «se ha producido la bajada espectacular del consumo», hecho que ha propiciado el inicio de una caza y captura de potenciales compradores. En época de bonanza, una forma de atraer al cliente «eran las tarjetas de fidelización», que hacían que el consumidor acudiera a ese mismo establecimiento a adquirir sus productos. Pero con la llegada de las vacas flacas «se gasta menos».

 

Fuente: Las Provincias 09.11.08

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