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Mentes obtusas Por AGUSTÍN LARRAZ, presidente de FEVALCO

por | Jul 22, 2013

He leído las declaraciones del presidente del Gremio de Libreros constatando la desestructuración del sector del libro al alterar los cauces naturales de comercialización del libro escolar, las equipaciones deportivas y el material de papelería, y lo que supone para el conjunto de la economía del país. He constatado también, a través del Gremio Textil, el Gremio de Zapaterías y el Gremio de Papeleros la enorme preocupación que les produce las consecuencias de estas prácticas desleales.
Por otra parte han saltado a la palestra, con una rapidez inusitada, las AMPAS y la Asociación de Centros Concertados. El argumentario único se reduce a obtener un buen precio. El argumento es comprensible entre el consumidor final, cuya principal preocupación es, generalmente, encontrar el mejor precio, sin pararse a pensar en las consecuencias de desestructuración de todo un sector económico. Pero estos argumentos son incomprensibles en dirigentes de instituciones con un gran peso específico.
Estas personas saben la situación en que se encuentra la Comunidad. Con un índice de parados marcando records en el país, con una demanda desplomada, con una Generalitat quebrada e intervenida desde Madrid, con una caída brutal de ingresos en las arcas de las haciendas locales y autonómica, estos dirigentes, con sus argumentos cortoplacistas, demuestran que no ven más allá de sus narices.
¿Ellos están colocados? ¿Sus hijos están colocados? ¿No tienen a ningún parado cercano? Y otra pregunta: ¿Saben quién crea empleo? Sí lo saben, pero se callan aferrados a los sillones de sus cargos. Las pequeñas y medianas empresas soportamos el 80% de la masa de trabajo. Nosotros somos los creadores del empleo que, en un sector, ellos se empecinan en destruir con sus actitudes obtusas y de corta mirada.
¿Sabe la presidenta de la federación de AMPAS que si una librería vende 60.000 euros más tiene que aumentar su plantilla en una persona? Eso son 2.000 libros de texto.
La AMPAS y la Asociación de Centros Concertados propician con esas actitudes la situación agónica de un sector, y por tanto de una parte de la economía de la Comunidad Valenciana. Deberán responder de su parte de cuota en la  destrucción de la economía del sector. Son responsables (o irresponsables) con su actitud de las consecuencias en la destrucción de empleo y caída del consumo en los sectores implicados y en la reducción de los ingresos en la Comunidad por impuestos derivados de la venta realizada fuera de los cauces naturales.
 ¿Cuántos valencianos se han ido al paro como consecuencia de su irresponsable actitud? Tiendas de equipamiento deportivo que han cerrado. Comercios del textil que reducen sus plantillas, zapaterías con menos empleados. Esta es la situación primaria. Los empleos secundarios que se pierden son importantes. Los repartidores no tienen trabajo, los almacenistas despiden a su personal y, al reducirse los ingresos por impuestos, repercute en las atenciones sociales que deben proveer las administraciones
Y a todo esto, ¿qué hacen las Consellerias implicadas? Aparentemente la Conselleria de Hacienda no necesita recaudar más. Por el contrario no tiene dinero ni para pagar la luz. Son unos sectores que cada año en la campaña escolar mueven unos 150 millones de euros. ¿Cuántos dependientes tendrían atención si todas esas transacciones fluyesen por los cauces naturales y controlados?
La Conselleria de Economía, Industria, Turismo y Empleo busca soluciones para paliar el paro enorme que soportamos, y cuando se le brinda una solución parcial en un sector, mira hacia otro lado. El pequeño y mediano comercio es generador de empleo, por tanto se han de apoyar medidas y legislación que favorezca la creación de puestos de trabajo. No es tan difícil reconsiderar la situación. Sólo se necesita voluntad política y no pensar tanto en los votos que se “recolectan” de una parte y de otra. Hay que recordar una y otra vez que los dueños de la finca somos los ciudadanos y la Generalitat es solamente la administradora de nuestros bienes.
La Conselleria de Educación lo tiene claro. Se crean los bancos de libros subvencionados y ya no hay necesidad de cumplir la promesa electoral de la gratuidad de los libros de texto. El que no pueda pagar libros nuevos que los coja de los bancos de libros. El padre que tenga dinero pagará a sus hijos los libros. Los más necesitados, los parados, las familias desestructuradas, sus hijos están condenados a libros de 2ª, 3ª o 4ª mano en situaciones a veces penosas.
Cumpla su promesa electoral que es lo que todo el sector quiere.
Desde luego a los políticos que nos dirigen no se les puede aplicar el título de este artículo. Tienen la mente muy clara y saben lo que hacen. Conocen los datos y el problema y nos tienen a todos para aplicar las soluciones. Voluntad política para paliar en lo que se pueda, las penurias de tantos y tantos valencianos que están deseando encontrar alivio a sus gravísimos problemas.
COVACO 22/07/2013 (ver noticia)

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